Si Marco Antonelli (62 años) hubiera pasado su vida entre los boxes del Mouras, en la Argentina todos lo conocerían como "El Tano". Pero su historia empezó entre los circuitos de la Toscana, donde corrió, armó un equipo, formó pilotos y crió a su hijo Andrea. Para el mundo es Kimi Antonelli, el líder más joven de la historia de la Fórmula 1; en Casalecchio di Reno, el pueblo de las afueras de Bolonia donde nació y creció, sigue siendo Andy. Esta, sin embargo, no es la historia de Kimi. Es la de Marco.Mucho antes de que el apellido Antonelli se hiciera famoso en la F1, hubo otro Antonelli que pasó más tiempo persiguiendo un sueño que celebrando victorias. Marco nunca llegó a la elite del automovilismo, pero construyó toda su vida alrededor de los autos. Corrió en categorías de Turismo y Gran Turismo, integró el programa de pruebas de Alfa Romeo para el DTM y, en 1993, fundó Antonelli Motorsport, un equipo que con los años se reconvirtió en una referencia del karting italiano y europeo y también de la Fórmula 4 Italiana.Allí también nació el proyecto familiar. Mientras Marco se ocupaba de la parte deportiva, su esposa Verónica asumía la administración. Poco después llegó Andrea, el mayor de los dos hijos de la pareja -años más tarde nacería Maggie, de 11-, que prácticamente se crió entre motores, neumáticos y combustible.Paradójicamente, fue Marco quien más se resistió a que ese chico siguiera sus pasos. Conocía demasiado bien el lado B del automovilismo: el de las frustraciones, la presión y los sueños que no siempre se cumplen. Años después, el propio Kimi explicaría por qué a su padre le costó aceptar esa decisión."Inicialmente él no quería que yo corriera porque sabía que el automovilismo puede ser espectacular, pero también brutal. Nunca tuvo que empujarme hacia eso. Fui yo quien insistió y entonces entendió que probablemente me convertiría en piloto", recordó en una entrevista con la BBC.Sin proponérselo, sin embargo, Marco había sembrado esa pasión desde el primer día. Cuando Andrea tenía apenas un año lo subió por primera vez a un kart, en el circuito de Sarno. "Cuando terminaron la vuelta seguía aferrado al volante y se reía. No quería bajarse", recordó Verónica, a sus 53 años, en La Gazzetta dello Sport.😭🎂 Kimi Antonelli festejando el cumpleaños № 53 de su mamá Verónica.Feliz cumpleaños, Verónica! Gracias por darnos al tanito ❤️📷 • @RussonelliEra pic.twitter.com/Fa7O3yKKl4— Mercedes-ARG F1 🇦🇷 (@MercedesF1ARG) February 28, 2026