Vox ha encontrado en la compra del ático de Chamberí un nuevo escenario para su particular guerra de desgaste con el PP en la Comunidad de Madrid. La formación ultraconservadora, que hace tiempo que rompió cualquier puente con Isabel Díaz Ayuso, se ha sumado a la izquierda y critica con dureza la adquisición de un piso de 485 metros cuadrados por parte del Gobierno regional para utilizarlo provisionalmente como oficina por las obras previstas en la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo. El partido de Santiago Abascal reclama explicaciones y recuerda que tanto la Administración autonómica como la propia presidenta cuentan con otras dependencias disponibles. "Ya tiene un despacho en la Asamblea de Madrid donde puede instalarse una oficina provisional para la señora Ayuso", subrayan fuentes de Vox en Madrid, que también señalan otros edificios públicos propiedad de la Comunidad de Madrid. Vox, con Isabel Pérez Moñino como punta de lanza en la Cámara de Vallecas, ha afilado el colmillo a menos de un año de las elecciones autonómicas y municipales, donde esperan condicionar a Ayuso y volver a ser decisivos en la región. La formación cuestiona la legalidad y la ética de comprar un piso con 200 metros de terraza en una de las zonas más caras y exclusivas de la capital. "Vox va a pedir explicaciones sobre la oportunidad, la legalidad e incluso la ética de gastar el dinero de los madrileños en comprar una vivienda y destinarla a un uso distinto del residencial", declaran. TE PUEDE INTERESAR La respuesta del partido de Abascal está cerca de la reacción del PSOE y Más Madrid. Apenas se conoció la noticia sobre la operación, publicada por El País, el Consejo de Ministros se lanzó en tromba contra la presidenta autonómica y la formación de Mónica García registró una batería de preguntas en la Asamblea para conocer los detalles de la transacción y los criterios aplicados por el Gobierno regional para convertir el inmueble en oficinas. Ministros como Óscar Puente, Óscar López o Isabel Rodríguez criticaron la compra de forma coordinada, recordando otras polémicas como la del chalé en Rascafría o el ático en el que vive con su pareja. "Ayuso se niega a congelar los alquileres de miles de madrileños mientras se compra los áticos a pares", dijo la titular de Vivienda en la red social X. "¿Por qué oculta el Gobierno de Ayuso la compra de otro ático en Chamberí si se ha hecho con el dinero de todos los madrileños? ¿Por qué comprar en vez de alquilar si es algo temporal mientras hay obras (primera noticia) en Sol?", añadió López, candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid. La compra del ático, del que no ha trascendido su valor, se realizó el pasado 14 de abril a través de la empresa pública Planifica Madrid. La vivienda se ubica en el paseo del General Martínez Campos y era propiedad de Astrid Gil Casares, exmujer del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino. Fuentes de la Comunidad de Madrid justificaron la adquisición y explicaron que el piso se utilizará de forma provisional como oficina por las obras que se desarrollarán en la Real Casa de Correos durante los próximos meses, aunque no especificaron plazos sobre el final de los trabajos. "No es mi residencia" Isabel Díaz Ayuso detalló en rueda de prensa, tras el Consejo de Gobierno extraordinario por los incendios, que se usará para reuniones y recepciones oficiales, aunque no necesariamente por ella. La también presidenta del PP de Madrid negó que vaya a emplearse como su residencia habitual, como deslizaron desde la oposición. "No es mi casa, no es mi residencia, no es para mí y no le han comprado a Ayuso nada. Yo entiendo la campaña de desprestigio que se elige hoy para echarme la opinión pública encima. Es falso. Yo no me estoy comprando nada, insisto, y no se me está comprando nada y quiero que quede claro", reiteró Ayuso. TE PUEDE INTERESAR El caso del ático amenaza ya la estrategia de Ayuso para los próximos meses, centrada en reivindicar la gestión de la Comunidad de Madrid frente al "desastre" de Pedro Sánchez. Moncloa ha encontrado un filón al nivel de la investigación por presunto fraude fiscal al novio de la presidenta madrileña, Alberto González Amador, y tratará de alargar el tema lo máximo posible. También Vox, que en su pulso contra Ayuso intenta equiparar al PP con el PSOE en cualquier asunto. Las fuentes consultadas, de hecho, destacan la lucha contra los incendios como la gran prioridad del momento y acusan a Ayuso de cierta afinidad con las políticas de la izquierda. "La Comunidad de Madrid, por mucho que diga Ayuso, ha comprado buena parte de la mercancía averiada del fanatismo climático. Además de pedir explicaciones sobre esa vivienda, lo que queremos es que trabaje para revertir esas políticas climáticas y vuelva a poner la gestión del monte por delante de la propaganda", subrayan. Vox ha encontrado en la compra del ático de Chamberí un nuevo escenario para su particular guerra de desgaste con el PP en la Comunidad de Madrid. La formación ultraconservadora, que hace tiempo que rompió cualquier puente con Isabel Díaz Ayuso, se ha sumado a la izquierda y critica con dureza la adquisición de un piso de 485 metros cuadrados por parte del Gobierno regional para utilizarlo provisionalmente como oficina por las obras previstas en la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo.