La perfumería está viviendo una transformación: si bien los aromas dulces como la vainilla, el coco o el caramelo siempre han existido, la perfumería del momento experimenta el auge de los aromas ‘gourmand’, una categoría que compila todo este tipo de estelas olfativas y que, si bien ya corona las listas de ventas, seguirá haciéndolo todo el verano.De aromas más universales como el coco, el chocolate o la vanilla, hasta un sector de la perfumería que experimenta en creaciones de lo más elaboradas: caramelo salado, pastel de limón o incluso banana dulce son algunas de las creaciones más virales en plataformas como TikTok, pero ¿cuál es el motivo tras el furor por estos aromas?Los llamados aromas ‘gourmand’ ya no buscan únicamente seducir, sino también reconfortar, se trata de una generación de fragancias que apelan a la nostalgia, el bienestar emocional y la sensación de felicidad cotidiana. El reto, ahora, consiste en encontrar el equilibrio: cómo disfrutar de un perfume dulce en verano sin que resulte invasivo. Durante años, los perfumes dulces quedaron relegados a los meses fríos. La vainilla, el caramelo, el coco o los acordes cremosos se asociaban a composiciones demasiado intensas para convivir con las altas temperaturas, pero las normas del juego han cambiado. El auge de los perfumes que mejoran el estado de ánimo. La perfumería está atravesando un cambio de paradigma.Si hace una década dominaban las composiciones extremadamente intensas, amaderadas y sofisticadas, hoy el bienestar emocional se ha convertido en uno de los grandes motores creativos de la industria.Publicaciones especializadas como Fragrantica, Allure, Byrdie o The Business of Fashion llevan tiempo analizando este fenómeno, que algunos expertos ya denominan ‘comfort scent’ o perfumería reconfortante, una sensación a la que es fácil llegar a través del olfato de este tipo de aromas, conectado directamente con el área del cerebro responsable de estas emociones.La explicación tiene una importante base emocional. El olfato es el sentido más estrechamente conectado con la memoria y las emociones. Una determinada nota puede transportar instantáneamente a una playa, a una comida familiar, a una estación del año o a un recuerdo de la infancia.“Estamos observando un crecimiento interanual en el lanzamiento de fragancias `gourmand’. Los consumidores están recurriendo a este perfil olfativo en busca de consuelo en un entorno político y económico incierto”, explica MarieAnna Ferdinand, vicepresidenta ejecutiva de desarrollo ‘Le monde Gourmand’, firma neoyorquina de originales perfumes inspirados en la repostería francesa que arrasa en redes sociales como epítome de esta gama olfativa.“Los consumidores buscan destellos de alegría que puedan experimentar cada día. Los perfumes `gourmand´ suelen aprovechar el sentimiento de nostalgia por tiempos más felices, como la infancia o un recuerdo favorito, pero de una manera más adulta", añade la experta.La conclusión es clara: el perfume se ha convertido en una herramienta cotidiana de bienestar. El gran cambio: el dulce ya no significa pesado. El gran error consiste en asociar automáticamente las fragancias `gourmand´ con perfumes densos, azucarados y excesivamente persistentes. La nueva perfumería se está alejando precisamente de ese concepto. Hoy predominan las fórmulas luminosas, transparentes y equilibradas, donde las notas dulces se acompañan de ingredientes que aportan frescura y ligereza.La vainilla ya no aparece sola. Se combina con almizcles limpios, cítricos, frutas, flores blancas o notas solares. El coco se vuelve más delicado. El pistacho adquiere una dimensión cremosa y elegante. Incluso ingredientes como el plátano comienzan a encontrar su espacio dentro de propuestas sofisticadas.La intención ya no es construir una fragancia intensa que permanezca durante horas invadiendo el espacio, sino crear una sensación de confort personal. El verano exige perfumes más transparentes. Las altas temperaturas modifican el comportamiento de las fragancias. El calor intensifica la evaporación y multiplica la percepción de determinados ingredientes. Un perfume que en invierno resulta equilibrado puede convertirse en excesivo durante una jornada de treinta grados. Por eso, los expertos recomiendan adaptar la elección a la estación. Las familias olfativas dulces que mejor funcionan en verano son aquellas que incorporan una sensación acuática, solar o afrutada. Las notas más interesantes son:CocoVainillas ligerasAlmizcles limpiosFrutas cremosasCítricosTé blancoFlores solaresLeches vegetalesExisten combinaciones para el verano que son dulces sin llegar a empalagar. Foto cedida por mart-production-