Otra costumbre que favorece el calentamiento es utilizar el iPhone mientras está conectado a la corriente.
REUTERS/Priyanshu Singh El uso intensivo de un iPhone puede provocar que el dispositivo se caliente de forma perceptible, llegando a resultar incómodo en la mano. Hay tres hábitos muy comunes que contribuyen a que el teléfono incremente considerablemente su temperatura, pero existen soluciones sencillas para revertir el problema y evitar daños a largo plazo. Entender cómo y por qué se genera el calor es el primer paso para mantener el iPhone funcionando correctamente y proteger los componentes internos. El sobrecalentamiento de los teléfonos móviles suele estar relacionado con el esfuerzo que realiza el procesador. Actividades como los videojuegos con gráficos avanzados, la grabación prolongada de video en 4K o el uso de aplicaciones de realidad aumentada exigen al máximo el funcionamiento del equipo. PUBLICIDADEl uso intensivo de un iPhone puede provocar que el dispositivo se caliente de forma perceptible.
REUTERS/Maxim ShemetovTodas estas tareas requieren un uso intensivo del “cerebro” del teléfono, lo que incrementa la temperatura del dispositivo y puede sentirse en la superficie exterior. Otra costumbre que favorece el calentamiento es utilizar el iPhone mientras está conectado a la corriente. Al cargar la batería, ya se genera calor de manera natural. PUBLICIDADSi al mismo tiempo el usuario navega, juega o mantiene la pantalla encendida, las fuentes de calor se combinan y el aumento de temperatura resulta inmediato. Además, la carga inalámbrica produce más calor que la conexión por cable. El iPhone se calienta, por ejemplo, por el uso intensivo del procesador.








