El proyecto del Gobierno de Javier Milei para modificar la Carta Orgánica del Banco Central volvió a poner en debate el rol de la autoridad monetaria. Para el economista Federico Glustein, la iniciativa no implica una "dinamitación" de la entidad, sino un intento por revertir cambios implementados durante 2012 y limitar la capacidad de intervención estatal.

"Lo que está haciendo es regularizando parte de la historia del Banco Central de la República Argentina", sostuvo Glustein, quien explicó que la reforma busca recuperar la independencia que, a su entender, la entidad perdió tras las modificaciones realizadas durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Además, afirmó que el objetivo oficial es "eliminar algunas herramientas que el gobierno considera que facilitan que los gobiernos despilfarren por demás".

El debate por los adelantos transitorios

Glustein consideró que uno de los puntos más discutibles del proyecto es la eliminación total de los adelantos transitorios al Tesoro. En ese sentido, remarcó que "la eliminación completa del artículo 21, que tiene que ver con los adelantos transitorios al Tesoro, me parece un poco exigente".

Según explicó, existen circunstancias excepcionales en las que el Estado puede necesitar financiamiento temporal para afrontar desequilibrios coyunturales. Si bien reconoció que ese mecanismo fue utilizado de manera inadecuada por distintos gobiernos, advirtió que pasar de un extremo al otro tampoco sería conveniente. "Pasamos de un polo al otro y tampoco está tan bueno", resumió.