A una semana de recibir a Estudiantes de La Plata, partido programado para el próximo miércoles 5 de agosto por la segunda jornada del Torneo Clausura, Boca encendió todas sus alarmas: La Bombonera no está en las condiciones adecuadas y no descartan cambiar de sede.

En el choque frente a O'Higgins de local se pudo notar como el campo de juego no estaba en condiciones. Las falencias quedaron al descubierto en el compromiso copero: la franja presentó una evidente diferencia de color, el césped se levantó en reiteradas oportunidades provocando resbalones y hasta algunos jugadores mostraron su fastidio por el pique irregular de la pelota.

Durante el receso por el Mundial, el club aprovechó para realizar un trabajo de resiembra con maquinaria pesada a fin de recuperar esa franja golpeada; sin embargo, al recibir menos luz solar que el resto de la cancha, la superficie no logró asentarse a tiempo.

Para colmo, para el próximo partido ante Estudiantes, hay un factor que podría complicar aún más la chance de jugar en La Bombonera: frente a los pronósticos de fuertes lluvias para el fin de semana, la dirigencia teme que el terreno se deteriore aún más.

Las lluvias amenazan y aparecieron posibles escenarios