La instalación de los drones responde a la preocupación por los tiroteos escolares en Estados Unidos, entre ellos el de Columbine (Colorado), en 1999, que dejó 13 muertos, y el Parkland (Florida), en 2018, con 17 muertos.
Varias escuelas estadounidenses de Colorado, Florida y Georgia arrancarán el próximo curso escolar con drones equipados con gel de pimienta, luces destellantes y sirenas, que buscan aturdir y frenar a un tirador activo en cuestión de segundos.
Los llamados ‘Campus Guardian Angel’, los primeros de este tipo que se instalan en centros escolares del país, están diseñados para desplegarse en segundos y entrar en las aulas por delante de los agentes de policía.
Como último recurso, estos drones pueden embestir al atacante hasta casi 100 kilómetros por hora.
Pueden recorrer los pasillos a unos 80 kilómetros por hora, pilotados a distancia desde la sede del fabricante, Mithril Defense, en Austin (Texas), con el objetivo de localizar a un atacante en 15 segundos.










