Una grave emergencia ambiental azota el noroeste del Pacífico de Estados Unidos tras el avance descontrolado de múltiples incendios forestales que ya arrasan más de 1,5 millones de acres. Ante la propagación de densas columnas de humo cargadas de contaminantes tóxicos, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió alertas de calidad del aire para los estados de Idaho, Montana, Nevada, Oregón y Washington, instando a la población a cerrar ventanas y limitar al máximo el contacto con el aire exterior. En el centro y este de Oregón, alrededor de 6.000 residentes debieron ser evacuados de emergencia como consecuencia de nuevos focos provocados por tormentas eléctricas. La situación se mantiene crítica debido al riesgo extremo de ignición por la combinación de altas temperaturas, baja humedad y fuertes vientos, panorama que llevó a decretar alertas de bandera roja ante la posible llegada de más rayos en zonas severamente golpeadas por la sequía. El fuego devora Francia: decenas de miles de evacuados y paraísos turísticos en cenizas

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.