Actualizado a las 21:34h.

«Es un torneo que sé que está muy cerca de la universidad en la que estuve el año pasado y que venga mucha gente, compañeros del equipo y entrenadores a ver los partidos es algo que hace ilusión. Verlos en las gradas disfrutando y animándome es una cosa que me alegra mucho», comentaba Rafa Jódar después de debutar con victoria en el ATP 500 de Washington, tan cerca de donde estuvo estudiando hasta hace apenas seis meses, en la Universidad de Virginia.

El tenista madrileño está de vuelta de las vacaciones que tuvo tras su primera participación en Wimbledon, donde cayó en tercera ronda ante Shintaro Mochizuki, con las energías renovadas. Aprendiendo de las derrotas y de cómo gestiona su cuerpo este primer año de profesionalismo. Y no le va nada mal, pues en su estreno se afianzó en la pista dura con una gran victoria ante Arthur Fils por 7-6 (5) y 6-3.

En su camino hacia cuartos, Jódar pasa de una promesa en ciernes como el francés, a una figura experimentada que da sus últimos golpes con la raqueta en esta temporada de la retirada: Kei Nishikori. El japonés, que llega a Washington con una invitación, superó la primera ronda ante Juncheng Shang (6-7 (3), 6-3 y 6-4 en dos horas y media) en lo que fue su primera victoria en el circuito ATP en más de un año, desde aquella de mayo de 2025 ante Learner Tien en Ginebra.