Noticia Exclusivo suscriptores Durante tres meses, el Distrito investigó establecimientos que según el alcalde Dumek Turbay, ocultaban actividades distintas a las registradas.La Alcaldía cerró establecimientos que, según la investigación, ocultaban discotecas y otros servicios. Foto: Alcaldía CartagenaSUBEDITORA29.07.2026 14:38 Actualizado: 29.07.2026 14:38
La cruzada de la Alcaldía de Cartagena contra los bares y discotecas vinculados al llamado “turismo de excesos” entró en una nueva fase. Después de un año de operativos que dejó cierres de establecimientos y una ofensiva contra redes asociadas al consumo de drogas, la explotación sexual de adultos y otras actividades ilegales, el Distrito asegura que los negocios cambiaron de estrategia: dejaron de operar de manera abierta y comenzaron a esconderse detrás de fachadas de restaurantes, salas de masajes, centros de recuperación física y otros establecimientos formalmente registrados para continuar ofreciendo servicios que, según la administración, desbordan su objeto comercial.Ese cambio llevó a la Alcaldía a desarrollar durante tres meses una investigación reservada que permitió identificar nuevos establecimientos bajo la lupa y ejecutar una nueva ronda de inspecciones en el Centro Histórico y Getsemaní, donde varios negocios fueron cerrados mientras avanzan procesos administrativos que podrían terminar con la revocatoria de su uso del suelo.En entrevista con EL TIEMPO, el alcalde Dumek Turbay se refirió a estos operativos contó detalles. Los negocios mutaron. Dejaron de presentarse como lo que realmente eran y empezaron a esconderse detrás de otras actividades comerciales. Nos dedicamos durante tres meses a entender esa lógica, a identificar uno por uno esos establecimientos y actuar con pruebasDumek turbay pazAlcalde de CartagenaLa ofensiva hace parte de la estrategia con la que la administración busca cambiar el modelo de turismo que, a juicio del mandatario, se consolidó durante años en algunos sectores del Centro Histórico y que relaciona con el consumo de estupefacientes, el abuso de alcohol, la prostitución, las estafas, los hurtos y el uso de escopolamina contra visitantes. LEA TAMBIÉN De combatir el turismo del desorden a perseguir los negocios que cambiaron de fachadaCuando comenzó el gobierno de Turbay, uno de los principales frentes de intervención fue lo que el Distrito denominó “turismo de desorden”: una oferta de entretenimiento nocturno que, según la Alcaldía, terminó convirtiéndose en un escenario propicio para la delincuencia y distintas economías ilegales.La primera etapa de la estrategia se concentró en cerrar establecimientos y desarticular espacios donde, según las autoridades, operaban jíbaros, proxenetas y redes dedicadas a actividades ilícitas.El alcalde sostiene que esa intervención permitió reducir escenas que durante años fueron frecuentes en plazas y calles del Centro Histórico.“Donde hay consumo de drogas, exceso de licor, prostitución y trata de personas, también aparecen el hurto, la estafa y la escopolamina. Lo que hicimos fue intervenir esos lugares y los resultados fueron importantes. Dejamos de ver plazas convertidas en vitrinas para ese tipo de actividades”, afirmó.Sin embargo, la administración asegura que la presión ejercida por las autoridades produjo un cambio en la forma de operar de algunos establecimientos.En lugar de desaparecer, comenzaron a funcionar bajo nuevas modalidades.Según Turbay, algunos se registraban como restaurantes, otros como centros de masajes o de bienestar, mientras que en su interior desarrollaban actividades completamente diferentes.Encontramos negocios que en el papel eran restaurantes, pero en la práctica funcionaban como discotecas. Y dentro de esas discotecas había habitaciones donde se ofrecían otros servicios. Había otra dimensión del negocio que no correspondía a la actividad autorizadaDumek Turbay pazAlcalde de CartagenaAunque el mandatario evitó revelar los nombres de los establecimientos investigados, argumentando que los procesos administrativos siguen en curso y deben respetarse las garantías jurídicas, confirmó que todos los negocios intervenidos enfrentan actuaciones que buscan revocar el uso del suelo con el que actualmente funcionan.Restaurantes por fuera, rumba y habitaciones por dentroDurante tres meses, el Distrito investigó negocios del Centro y Getsemaní antes de intervenirlos. Foto:CortesíaUno de los hallazgos que más preocupa a la administración tiene que ver con establecimientos que, según el Distrito, utilizaban una actividad comercial como fachada para desarrollar otra completamente distinta.El alcalde describió el caso de un negocio registrado como restaurante que, según la investigación adelantada por las autoridades, operaba realmente como una discoteca y contaba con habitaciones donde se ofrecían servicios adicionales.Entrabas a un restaurante, pero realmente estabas en una discoteca. Después cruzabas una puerta y encontrabas otro ambiente con licor, consumo de drogas y damas de compañíaPrecisó que la Alcaldía no está persiguiendo la actividad comercial legal de restaurantes, bares o discotecas que cumplen con la normatividad, sino aquellas operaciones que, bajo una apariencia distinta, terminan promoviendo actividades incompatibles con el uso permitido del suelo en el Centro Histórico.Los propietarios de algunos establecimientos han solicitado reuniones con la administración y han argumentado que ofrecen servicios legales y generan empleo.Sin embargo, el Distrito sostiene que la discusión no se limita al funcionamiento del negocio, sino al cumplimiento de las normas urbanísticas.“Nosotros no tenemos inconveniente con que un empresario desarrolle la actividad para la cual está autorizado. Lo que no vamos a permitir es que se utilicen fachadas para desarrollar otro tipo de actividades que no corresponden al uso del suelo del Centro Histórico”, enfatizó Turbay.El POT definirá dónde no podrán funcionar estos negociosBuscan revocar el uso del suelo de establecimientos que operaban con actividades distintas. Foto:CortesíaLa ofensiva no terminará con los operativos. La administración pretende dejar esa restricción incorporada en el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que actualmente avanza en su trámite ambiental antes de llegar al Concejo Distrital.Según explicó el alcalde, el documento establecerá con mayor claridad qué actividades podrán desarrollarse en el Centro Histórico y cuáles deberán trasladarse a otras zonas de la ciudad.Aunque evitó revelar dónde quedarían ubicadas las denominadas “zonas de adultos”, sí dejó claro que el Centro Histórico, Getsemaní y otros sectores patrimoniales no harán parte de esos espacios.La vocación del Centro Histórico no es esa. Cartagena necesita un turismo que valore su patrimonio, su arquitectura, sus iglesias, su gastronomía y su cultura. Ese turismo de excesos no lo queremos en el CentroIncluso fue más allá y lanzó una advertencia a quienes pretendan invertir en ese tipo de negocios.“Quien abra un establecimiento para promover esas actividades en el Centro Histórico perderá esa inversión. Lo vamos a combatir con toda la firmeza”, afirmó.También confirmó que barrios como El Amparo, donde durante años han existido conflictos por este tipo de establecimientos, dejarán de permitir ese uso del suelo con la entrada en vigencia del nuevo POT.Sin embargo, EL TIEMPO pudo conocer que una de las zonas que podrían ser fijadas para el uso de actividades para entretenimiento de adultos, es la zona de El Bosque, donde hace décadas funcionan varios de estos establecimientos nocturnos. Sin evidencias recientes de explotación sexual de menores, pero con vigilancia permanenteEl nuevo POT limitaría este tipo de negocios en el Centro Histórico y otros sectores patrimoniales. Foto:CortesíaUno de los temas que más preocupa alrededor de la vida nocturna de Cartagena es la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, un delito por el que la ciudad ha sido objeto de fuertes cuestionamientos nacionales e internacionales.Sobre ese punto, Turbay aseguró que los recientes operativos no han encontrado evidencias de menores de edad explotados sexualmente ni de redes de trata de personas funcionando dentro de los establecimientos intervenidos.No obstante, recordó que la situación encontrada al inicio de su administración fue distinta.Lo que encontramos en enero de 2024 fue terrible. Hoy la realidad es diferente. En estos operativos no hemos identificado menores explotados ni redes de trata, pero eso no significa que bajemos la guardiaEl alcalde explicó que Cartagena mantiene un trabajo conjunto con la Policía, la Fiscalía, organismos internacionales y gobiernos extranjeros para combatir la trata de personas, considerada una de las formas contemporáneas de esclavitud.Ese trabajo, señaló, no solo se concentra en la explotación sexual, sino también en modalidades como la explotación laboral y el tráfico ilegal de órganos.“Son delitos transnacionales que se aprovechan de la pobreza y de la vulnerabilidad de muchas personas. Por eso esos establecimientos seguirán bajo investigación permanente”, dijo.Los operativos se extenderán a otros sectores de CartagenaDistrito asegura que la ofensiva busca fortalecer un turismo seguro, cultural y legal en Cartagena. Foto:CortesíaLa Alcaldía anunció que la estrategia ya no se limitará al Centro Histórico y Getsemaní.Los operativos serán ampliados hacia sectores como El Cabrero, Crespo y la avenida Pedro de Heredia, donde las autoridades también revisarán el funcionamiento de establecimientos nocturnos para verificar que desarrollen exclusivamente las actividades para las cuales fueron autorizados.La administración insiste en que la ciudad seguirá promoviendo la actividad turística y el entretenimiento, pero bajo un modelo que privilegie la oferta gastronómica, cultural y patrimonial sobre el denominado turismo de excesos.Cartagena tiene bares, restaurantes y discotecas reconocidos internacionalmente y queremos que sigan funcionando. Lo que no vamos a permitir es que detrás de una fachada legal se escondan actividades que deterioran la imagen de la ciudad y afectan la seguridadCon esa advertencia, la Alcaldía anticipa que la ofensiva apenas comienza y que los operativos continuarán mientras avanza la discusión del nuevo POT, documento que busca convertir el ordenamiento del uso del suelo en una de las principales herramientas para redefinir el modelo de turismo que quiere proyectar Cartagena en los próximos años.Este video le puede interesar:






