El oficialismo conserva una ventaja competitiva de cara al próximo proceso electoral, pero la disputa está lejos de resolverse. Así lo muestra un informe nacional de Pulso Social, que ubica a Javier Milei al frente de la intención de voto, aunque advierte que el principal motor de la competencia ya no es la adhesión a los candidatos, sino el rechazo que generan sus adversarios.
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El relevamiento, realizado entre el 22 y el 26 de julio, analiza la coyuntura política, económica y social del país y concluye que la disputa electoral comienza a estructurarse sobre las denominadas "identidades negativas": el antimileísmo y el antikirchnerismo como principales motores de movilización electoral.
El informe sostiene que Javier Milei continúa encabezando la intención de voto en los distintos escenarios electorales evaluados. Sin embargo, aclara que aún existe un importante porcentaje de ciudadanos indecisos o alejados de las principales alternativas políticas, lo que deja margen para movimientos durante la campaña electoral.
Según el análisis de Pulso Social, la competencia continúa siendo abierta porque ni el oficialismo ni la oposición logran consolidar una mayoría claramente dominante. A pesar de que la evaluación del Gobierno nacional mantiene un saldo negativo, La Libertad Avanza conserva un núcleo de respaldo que la mantiene competitiva frente a cualquier escenario presidencial analizado.







