El mercado tecnológico enfrenta una nueva restricción. Estados Unidos prohibió la entrada de robots de origen chino, tanto humanoides como modelos de cuatro patas. Esta decisión afecta de forma directa a las empresas chinas que buscaban expandir su presencia en territorio estadounidense. La autoridad reguladora de comunicaciones sostiene que los dispositivos presentan riesgos por posibles accesos remotos no autorizados, conocidos como puertas traseras.La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos, responsable de regular dispositivos que emiten radioseñales, justificó la prohibición por la capacidad de estos robots de conectarse a redes wifi y Bluetooth. Según explicó en Infobae en Vivo Al Mediodía Andrei Serbin Pont, los dispositivos electrónicos actuales pueden recopilar grandes volúmenes de información sobre los hogares y transmitirlos al exterior. La preocupación se centra en la posibilidad de que empresas chinas utilicen la tecnología para obtener inteligencia y tener control a distancia sobre los aparatos.PUBLICIDADLa medida, según indicó el analista, se apoya en antecedentes recientes. El especialista recordó incidentes con electrodomésticos inteligentes, como lavarropas chinos, que transferían datos sin autorización del usuario. Estos aparatos, conectados a internet, enviaban información relevante sobre el entorno doméstico, lo que generó alarma sobre la protección de la privacidad.La preocupación por la privacidad se apoya en antecedentes con electrodomésticos inteligentes chinos que transferían información sin autorización del usuario (Imagen Ilustrativa Infobae)El fenómeno no se limita a lavarropas. Serbin Pont señaló que existen aplicaciones capaces de mapear una habitación a partir de señales de wifi activas. Esto permite identificar la disposición del espacio y los movimientos de las personas presentes. El especialista consideró legítima la preocupación ante la posibilidad de que un robot, equipado con estas funciones, recopile datos sensibles y los transfiera fuera del control del usuario.PUBLICIDADEl debate sobre los riesgos tecnológicos no termina allí. Los temores incluyen el potencial uso de robots como herramientas de vigilancia, con el agravante de que estas tecnologías podrían quedar bajo control externo. Serbin Pont advirtió sobre el impacto de los denominados backdoors en la seguridad de los usuarios.La reciente prohibición de robots chinos sucede a una serie de restricciones impuestas por Estados Unidos a productos tecnológicos de origen chino. Serbin Pont recordó el veto a la tecnología 5G de Huawei y ZTE, implementado en 2021. La competencia por la infraestructura de telecomunicaciones ha marcado la relación entre ambos países.PUBLICIDADEl especialista mencionó que Estados Unidos busca proteger su mercado y garantizar la seguridad nacional. La estrategia incluye priorizar proveedores occidentales y limitar la participación de empresas chinas en sectores considerados críticos. Serbin Pont afirmó que, además de la seguridad, la decisión responde a la dificultad de competir en igualdad de condiciones con los fabricantes asiáticos.Entre las restricciones figuran también la prohibición de drones de DJI y routers wifi de origen chino. Estas medidas afectan la competencia y favorecen el desarrollo de tecnología local en Estados Unidos. Empresas norteamericanas y europeas han logrado mayores oportunidades ante la salida de competidores chinos del mercado.PUBLICIDADEstados Unidos prohibió el ingreso de robots chinos por riesgos de espionaje, accesos remotos y posibles puertas traseras (Imagen Ilustrativa Infobae)En paralelo a la restricción de robots, la empresa china CXMT debutó en la bolsa y alcanzó una capitalización destacada. Serbin Pont informó que CXMT produce cerca del 8% de la memoria RAM a nivel mundial. Su ingreso al mercado bursátil generó un fuerte impacto financiero y puso en alerta a los fabricantes tradicionales.El especialista explicó que el sector de la memoria RAM está dominado por compañías surcoreanas como Samsung y Hynix, que en conjunto representan el 67% del mercado. Micron, de Estados Unidos, ocupa el tercer lugar, mientras que CXMT se posiciona en cuarto puesto. El crecimiento de la empresa china preocupa por su rapidez y su capacidad para desafiar el liderazgo occidental.PUBLICIDADEl analista aclaró que la memoria RAM utiliza semiconductores, aunque no se trata del mismo tipo de componentes que producen las fábricas de Taiwán. No obstante, el avance de CXMT refleja la expansión tecnológica de China y la consolidación de su industria en sectores estratégicos.La región latinoamericana aparece como receptora de las tensiones globales entre Estados Unidos y China. Andrei Serbin Pont sostuvo que los países de la zona no producen semiconductores ni componentes tecnológicos de alta complejidad. Sin embargo, estas economías se ven afectadas por la presión estadounidense y la oferta china de infraestructura y sistemas de vigilancia.PUBLICIDADEl especialista subrayó que China promovió la instalación de cámaras y sistemas de reconocimiento facial en espacios públicos de América Latina. Esta estrategia suele eludir a los gobiernos nacionales y apunta a acuerdos directos con municipios. Estados Unidos expresó inquietud por la expansión de estas redes de monitoreo y la posibilidad de que contengan puertas traseras que permitan el acceso a datos confidenciales.La disputa por el control tecnológico y la protección de la privacidad configura un escenario de creciente tensión. Serbin Pont señaló que el crecimiento de empresas como CXMT busca ganar cuota de mercado a costa de sus rivales occidentales. PUBLICIDADPor su parte, Estados Unidos refuerza regulaciones para limitar la presencia de tecnología china en su territorio y en el de sus aliados, empleando mecanismos regulatorios en lugar de leyes formales.Serbin Pont explicó que la FCC utiliza su potestad para regular dispositivos que emiten radioseñales como base legal para impedir la importación de robots chinos. El argumento oficial se enfoca en la prevención de interferencias electrónicas y el resguardo del espectro electromagnético.La estrategia estadounidense prioriza la seguridad y la protección del mercado local frente al avance de empresas tecnológicas chinas. La competencia se extiende a sectores como la robótica, la infraestructura de telecomunicaciones y la industria de semiconductores. Las medidas regulatorias buscan frenar el ingreso de tecnología extranjera y favorecer el desarrollo de empresas nacionales.PUBLICIDADEl escenario internacional muestra una aceleración de la disputa tecnológica, con implicancias en la seguridad, la privacidad y la economía global.–Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica MendelevichSeguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
Estados Unidos prohibió el ingreso de robots chinos por riesgos de espionaje y accesos remotos
La medida se enmarca en la creciente disputa tecnológica entre los países. La decisión fue adoptada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC)











