Durante un seminario organizado por la Oficina para América Latina del U.S. Grains & Bioproducts Council, el ministro de Energía y Minas, Edwin Barrios, explicó los avances de la implementación y aseguró que la incorporación del etanol no responde a una obligación impuesta por un tratado internacional, sino al cumplimiento de los compromisos climáticos y energéticos asumidos por el país.

El funcionario recordó que Guatemala forma parte de acuerdos internacionales como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París (COP21), cuyos objetivos fueron incorporados posteriormente a la legislación nacional.

El jefe de la cartera, además, aclaró que la transición hacia la gasolina E10 comenzará con la gasolina regular. Según explicó, la implementación será gradual, con el objetivo de facilitar la adaptación del mercado y generar confianza entre los consumidores sobre el desempeño del nuevo combustible.

Barrios también reconoció que uno de los principales desafíos será generar confianza entre los consumidores: "El reto ahora es establecer una rampa de confianza de los consumidores de gasolina y romper esa duda que tienen sobre que sus vehículos puedan dañarse", afirmó Barrios.