Análisis Exclusivo suscriptores Marlon Andrés Torres Gómez compró el tiquete y pidió salir del país, pero ICE lo mantuvo detenido y luego usó ese incumplimiento en su contra.ICE Foto: Archivo EL TIEMPO / Agencias29.07.2026 10:04 Actualizado: 29.07.2026 10:04

Cuando Marlon Andrés Torres Gómez decidió abandonar voluntariamente Estados Unidos, hizo exactamente lo que la administración de Donald Trump lleva meses promoviendo. En otras palabras, que los inmigrantes indocumentados se autodeporten antes de ser arrestados o expulsados por las autoridades.La promesa del Gobierno es que quienes opten por esa vía podrán evitar algunas de las consecuencias más severas de una deportación formal y, en determinados casos, conservar mejores opciones para regresar legalmente al país en el futuro. LEA TAMBIÉN Pero al colombiano le ocurrió exactamente lo contrario.Según concluyó un juez federal de Nueva Jersey, fue el propio Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) quien le impidió salir del país.Fue el propio Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) quien le impidió salir del país. Foto:ICE/iStockAunque había aceptado una orden de salida voluntaria, compró un pasaje para regresar a Colombia y pidió en repetidas ocasiones que le permitieran cumplirla, la agencia lo mantuvo detenido hasta que venció el plazo fijado por un juez de inmigración.Después, el Gobierno utilizó ese mismo incumplimiento para sostener que Torres Gómez había perdido los beneficios de la salida voluntaria, quedaba sujeto a una orden formal de deportación y podía permanecer bajo custodia de ICE.Sin embargo, en una decisión de seis páginas, el juez federal Michael Farbiarz concluyó que esa actuación violó el derecho al debido proceso del colombiano y ordenó su liberación inmediata.El juez federal Michael Farbiarz concluyó que esa actuación violó el derecho al debido proceso. Foto:iStock¿Qué razón le permitió a colombiano detenido por ICE quedar en libertad?El magistrado fue enfático al señalar que el Gobierno no puede impedir que un inmigrante cumpla una orden de salida voluntaria y luego utilizar ese mismo incumplimiento como fundamento para mantenerlo detenido.El caso representa un revés para la administración Trump y, al mismo tiempo, pone bajo la lupa la implementación de una de las principales apuestas de su política migratoria.Aunque la llamada "autodeportación" y la salida voluntaria no son exactamente la misma figura jurídica, ambas parten de una misma lógica según la cual el extranjero abandona EE. UU. por iniciativa propia y así evita algunas de las consecuencias más severas de una expulsión formal. LEA TAMBIÉN En el caso de Torres Gómez, un juez de inmigración le concedió precisamente una orden de salida voluntaria. El pasado 12 de mayo le dio plazo hasta el 11 de junio para salir del país.El caso representa un revés para la administración Trump Foto:EFE.Según los documentos judiciales, el colombiano aceptó la decisión desde el primer momento. Su abogado notificó a ICE que su cliente quería regresar a Colombia, coordinó con funcionarios de la agencia la logística del viaje y les recordó en varias ocasiones que el plazo estaba por vencer.Torres Gómez incluso compró un pasaje entre Nueva York y Colombia para el 10 de junio, un día antes de que expirara la orden. Pero nunca pudo abordar ese vuelo.Como permanecía bajo custodia de ICE, dependía de la agencia para ser trasladado al aeropuerto. Según concluyó el juez, eso nunca ocurrió.Cuando el plazo expiró, el Gobierno sostuvo que el colombiano había incumplido la orden de salida voluntaria porque seguía en territorio estadounidense y, por esa razón, quedó automáticamente sujeto a una orden definitiva de deportación y a detención obligatoria.Sin embargo, el magistrado Farbiarz rechazó ese razonamiento. En su decisión escribió que el Gobierno no puede sostener que una persona "permanece" ilegalmente en EE.UU. cuando son las propias autoridades las que le impiden abandonar el país.El juez también descartó el argumento de ICE según el cual mantener detenido al colombiano protegía su derecho a seguir apelando el proceso migratorio, pues el expediente muestra que Torres Gómez había manifestado expresamente que no deseaba continuar litigando y que únicamente quería regresar a Colombia.ICE. Foto:¿Qué diferencia hay entre una salida voluntaria y una deportación?La diferencia entre una salida voluntaria y una deportación formal no es menor.Quienes abandonan el país dentro del plazo fijado por un juez de inmigración suelen evitar varias de las sanciones que acompañan una orden de deportación. En cambio, cuando la salida voluntaria vence sin cumplirse, la ley contempla multas y la pérdida, durante varios años, de la posibilidad de acceder a determinados beneficios migratorios. LEA TAMBIÉN Además, una deportación formal puede complicar considerablemente un eventual regreso legal a EE. UU.En el caso de Torres Gómez también estaba en juego otro beneficio. La administración Trump ofrece actualmente un pasaje gratuito y un incentivo económico de 2.600 dólares a los inmigrantes que completen con éxito su salida voluntaria mediante el programa de autodeportación impulsado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).El juez no concluyó que ICE hubiera actuado deliberadamente para provocar esas consecuencias. Lo que sí determinó fue que el colombiano no pudo cumplir con la orden de salida voluntaria, ya que permanecía detenido por decisión de la propia agencia.Por esa razón, ordenó la liberación inmediata de Torres Gómez, aunque el proceso migratorio en su contra continúa y el Gobierno conserva la facultad de solicitar su deportación mediante los mecanismos previstos en la ley.El caso adquiere una dimensión mayor porque llega en un momento en el que la administración Trump ha convertido la autodeportación en una de las piezas centrales de su estrategia migratoria.Desde marzo de 2025, el gobierno ha transformado la antigua aplicación CBP One en CBP Home, una plataforma a través de la cual los inmigrantes pueden informar sobre su intención de abandonar voluntariamente el país.Inicialmente, el programa ofrecía un incentivo de 1.000, pero este año el DHS lo aumentó a 2.600 dólares, además de cubrir el costo del viaje, con el propósito de persuadir a un mayor número de personas a salir sin necesidad de ser arrestadas por ICE.Visa. Foto:Según el DHS, una autodeportación termina costando alrededor de 5.100 dólares, frente a los 18.245 dólares que implica una deportación tradicional, lo que representa un ahorro superior a 13.000 dólares por caso.La administración sostiene que esa diferencia le permitirá concentrar los recursos de ICE en inmigrantes con antecedentes penales o que se nieguen a abandonar el país y, al mismo tiempo, reducir los costos de su campaña de deportaciones masivas.Aunque el DHS asegura que más de 2,2 millones de personas se han autodeportado desde enero de 2025, organizaciones independientes como el Center for Migration Studies calculan que la cifra real rondaría las 200.000, una décima parte de lo que afirma el Gobierno.Grupo de autodeportados desde EE. UU. Foto:X: @DHSgovCríticas a la presión por autodeportación: agotan recursos legales disponiblesOrganizaciones de defensa de los inmigrantes, sin embargo, cuestionan la falta de transparencia en esas cifras y advierten que la presión para que las personas abandonen el país puede terminar desincentivando el ejercicio de derechos, como solicitar asilo o agotar los recursos legales disponibles.El caso de Torres Gómez plantea un interrogante distinto. Más allá de la legalidad de la política de autodeportación, el fallo pone en duda su aplicación. LEA TAMBIÉN Si el Gobierno busca convencer a los inmigrantes de que salir voluntariamente es la mejor alternativa, concluyó el juez, también debe garantizar que quienes acepten esa opción puedan ejercerla.De lo contrario, la principal promesa con la que la administración impulsa esa estrategia corre el riesgo de perder credibilidad.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington - @sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.