El mapa electoral de 2027 empezó a tomar forma esta semana con dos movimientos que anticipan cómo se jugará el año próximo en las provincias. En Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo formalizó el desdoblamiento de los comicios locales respecto de las elecciones presidenciales de octubre y adelantó la fecha de votación a mayo. En Santa Fe, en cambio, la discusión no es de calendario sino de reglas: los bloques legislativos negocian el piso mínimo de votos que necesitará cada fuerza para acceder a una banca, una definición que puede modificar el equilibrio de poder dentro de la coalición que gobierna la provincia.

Jaldo firmó el decreto de convocatoria a elecciones provinciales para el domingo 9 de mayo de 2027. Ese día Tucumán elegirá gobernador y vice, 49 diputados provinciales, 19 intendentes y 93 comisionados comunales, sin PASO y con boleta papel tradicional. La principal novedad del decreto es la incorporación, por primera vez en la provincia, del requisito de “ficha limpia”, que impedirá postularse a cargos electivos o de gestión a quienes tengan cuentas pendientes con la Justicia.

La decisión del mandatario, aliado habitual del Gobierno en las votaciones del Congreso, impactó en el armado local de La Libertad Avanza: el libertario Lisandro Catalán sostuvo que el desdoblamiento posterga las soluciones que la provincia necesita y reclamó terminar con los acoples de listas para competir con una boleta única por espacio político.