La Comunidad de Madrid ha dado un paso más en su confrontación con el Rayo Vallecano, después de que la entidad presidida por Raúl Martín Presa no haya permitido entrar este miércoles al Estadio de Vallecas a trabajadores movilizados por el Gobierno autonómico para unas obras que considera “urgentes”, a tenor de una auditoría técnica “sorprendente y demoledora”. La última novedad es que el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional después de esas trabas por parte de la directiva.

Fuentes de la Consejería de Cultura y Deporte trasladan a Somos Madrid que esta decisión llega “por impedir el acceso al personal que debía iniciar las obras urgentes de mantenimiento”. Y añaden: “Responsables del club, concretamente su vicepresidente [José María Sardá de Abreu] y el jefe de los servicios jurídicos del Club, se han negado a facilitar el acceso al personal técnico y operario designado por el Gobierno regional para ejercer las funciones de inspección, comprobación y ejecución derivadas de la suspensión cautelar de la concesión. A raíz de ella, el concesionario carece de título jurídico suficiente para continuar desarrollando actividad en la instalación, que pasa a estar bajo control de la Comunidad de Madrid”.