Santiago Aparicio |

Redacción deportes (EFE).- Pendiente de la evolución de su muñeca derecha para irrumpir de nuevo en el circuito y en el cuadro principal del Masters 1000 de Cincinnati, que le ha incluido en su cartel del presente curso, Carlos Alcaraz contempla con cierta incertidumbre el último tercio de la temporada.

Más allá de éxitos y de ‘ranking’, el murciano, lesionado en la mano en abril pasado, en el torneo de Barcelona, en plena temporada de tierra, aspira a reencontrar la normalidad de la que ha estado al margen durante más de cuatro meses. La temporada americana ha dado comienzo esta semana, con Washington y Los Cabos, sin presencia del actual número tres del mundo.

Recuperación absoluta, principal desafío de Alcaraz

La recuperación absoluta es el principal desafío de Carlos Alcaraz, que, en su hoja de ruta, tiene fijada la presencia en Cincinnati y después en el Abierto de Estados Unidos, el último Grand Slam del curso y que ganó la temporada pasada. La dolencia ha dejado sin opciones al español en Roland Garros y Wimbledon, dos eventos donde llegó hasta el final en 2025. Con triunfo en París y final en Londres. Ahora mira a Nueva York.