NoticiaAsí es el paso a paso para atender a un animal de calle herido o atropellado.Una llamada a la Línea 123 activa el protocolo de atención para animales de calle heridos en Bogotá. Foto: Secretaría de Seguridad.SUBEDITORA DE BOGOTÁ 29.07.2026 07:34 Actualizado: 29.07.2026 07:35
Un perro atropellado en una avenida, un gato gravemente herido o cualquier animal de calle que requiera atención urgente puede recibir asistencia veterinaria gracias a una llamada a la Línea de Emergencias 123 de Bogotá. Desde 2024, la capital puso en marcha un modelo de atención que convirtió a este servicio en el primero de Latinoamérica en integrar la gestión de emergencias veterinarias dentro de su operación, con el propósito de brindar una respuesta rápida y coordinada para proteger la vida y el bienestar de los animales.El sistema articula el trabajo de la ciudadanía, los operadores de la Línea 123, el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), permitiendo que los casos sean atendidos por brigadas veterinarias especializadas.Todo comienza con el reporte de un ciudadano. Cuando una persona encuentra un animal de calle herido, especialmente si ha sido atropellado o presenta lesiones que comprometen su vida, lo primero que debe hacer es ponerlo en un lugar seguro, siempre que sea posible, evitando manipularlo innecesariamente para no agravar su estado o poner en riesgo su propia seguridad.Una vez el animal esté protegido, el siguiente paso es comunicarse con la Línea 123 y suministrar la información más precisa posible sobre el lugar donde se encuentra y las condiciones en las que fue hallado. Estos datos son determinantes para que los equipos de atención puedan ubicar rápidamente la emergencia y movilizar los recursos necesarios.Perros rehabilitados. Foto:Al recibir la llamada, el operador de la Línea 123 recopila toda la información relacionada con el incidente y orienta al ciudadano sobre las medidas que debe adoptar mientras llega la ayuda. Paralelamente, activa el protocolo de atención correspondiente para que el caso sea procesado por el sistema de emergencias.Posteriormente, la información es documentada, validada y clasificada en el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4), donde el incidente queda registrado como una emergencia veterinaria. Desde allí, el reporte es despachado al Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, entidad encargada de atender este tipo de situaciones.Una vez recibe la alerta, el IDPYBA incorpora el caso en su sistema misional y asigna la brigada veterinaria disponible para desplazarse hasta el sitio reportado. El equipo profesional acude al lugar para realizar una valoración inicial del animal, establecer la gravedad de sus lesiones y definir el procedimiento que requiere.En el sitio, los profesionales brindan los primeros auxilios, estabilizan al animal, realizan la inmovilización cuando las lesiones lo hacen necesario y preparan su traslado hacia un centro de atención especializado, donde podrá recibir el tratamiento veterinario correspondiente.El maltrato animal es un delito en Colombia. Foto:iStockLas autoridades distritales destacan que la rapidez con la que se realiza el reporte y la calidad de la información entregada por el ciudadano son factores decisivos para aumentar las posibilidades de supervivencia del animal. Por ello, insisten en que quienes presencien una emergencia de este tipo informen con claridad la ubicación exacta, describan el estado del animal y permanezcan atentos, si las condiciones lo permiten, hasta la llegada de los equipos de atención.Con esta estrategia, la Línea de Emergencias 123 amplió su alcance más allá de la atención de situaciones que ponen en riesgo la vida e integridad de las personas, incorporando también la respuesta a emergencias veterinarias como parte del sistema distrital de atención de incidentes.La implementación de este modelo convirtió a Bogotá en la primera ciudad de Latinoamérica en integrar este servicio dentro de su línea única de emergencias, fortaleciendo la coordinación entre las diferentes entidades distritales y ofreciendo una respuesta más eficiente para proteger la vida y el bienestar de los animales de calle.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.comLea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







