El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que instruye el caso Leire Díez, ha tomado este miércoles declaración como testigo a Daniel Mateos, el colaborador de la Guardia Civil que puso en contacto a la exmilitante del PSOE con el comandante del Instituto Armado Rubén Villalba, imputado en el caso Koldo. En su testifical, más relevante de lo que en inicio se esperaba por los letrados, ha confesado que no solo les puso en contacto sino que él fue quien eligió el lugar para los dos encuentros y que colocó las cámaras en el bar para grabarles e incluso organizó un operativo de hasta seis personas -todos civiles- para tratar (sin éxito) de obtener audio del encuentro.
Según fuentes jurídicas consultadas por elDiario.es, durante su declaración ha comentado que Leire Díez, investigada como la coordinadora de una presunta trama que buscaba desestabilizar causas que afectaban al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno, se presentó ante él por medio de un conocido común, Fran Ortega, como una persona del PSOE que quería contactar con Villaba. Y ha recalcado que ella misma se presentó como alguien que hablaba en nombre del 'one', lo que le hizo sospechar que se podía referir a Pedro Sánchez. De inicio le pareció “una fantasma”.








