El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha revelado este miércoles que la entidad ha incrementado su plantilla en el último año en un millar de trabajadores, “la mitad para reforzar las oficinas”. “Hemos contratado a más gente porque nuestros clientes quieren ver personas”, ha argumentado el CEO de la compañía, con sede social en València. Con esta estrategia de impulso a la atención física y personalizada, que el directivo ha atribuido a los “últimos tres años” y a la mejora de la rentabilidad derivada de la subida de los tipos de interés, el banco cambia el paso respecto a un sector inmerso desde hace años en una intensa digitalización y en la incorporación de la inteligencia artificial para ganar eficiencia.

CaixaBank ha presentado este miércoles unos beneficios netos de 3.203 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 8,5 % más que en el mismo periodo del año pasado, gracias al aumento de la actividad comercial. “Hemos mejorado las previsiones. Íbamos a crecer un 4 % en la cifra de negocio y estamos alrededor del 8 %”, ha señalado Gortázar. Pese a ello, ha matizado, “no estamos en resultados récord respecto a lo que se ganaba en 2008. Sí lo estamos en términos nominales porque la rentabilidad se ha recuperado, pero no en relación con el capital”.