Noticia Exclusivo suscriptores Aunque los flujos legales son la principal explicación, las actividades ilegales también contribuyen hoy a una mayor oferta de divisas: César Ferrari.En lo que va corrido del presente año el precio del dólar en el mercado colombiano ha caído más de 551 pesos, y respecto a un año atrás cerca de 905 pesos. Foto: Adek Berry. AFPPERIODISTA ECONÓMICO29.07.2026 04:05 Actualizado: 29.07.2026 04:05
El dólar profundizó este martes su caída en el mercado cambiario colombiano, pues durante la segunda jornada hábil de la semana llegó a negociarse en un mínimo intradía de 3.182,10 pesos, mientras la Tasa Representativa del Mercado (TRM) para este 29 de julio se ubicó en 3.205,87 pesos, niveles que no se observaban desde hace más de siete años.Detrás de esa fortaleza del peso colombiano, sin embargo, comienza a cobrar fuerza un factor poco discutido y es que, además de las remesas, los capitales de inversión y el diferencial de tasas de interés, parte de los dólares que ingresan al país provenientes de economías ilícitas también estarían contribuyendo a la revaluación de la moneda, tal como lo advirtió César Ferrari, superintendente Financiero, durante su intervención en el 25.° Congreso Panamericano de Riesgo LA/FT/FPADM, realizado por Asobancaria en Cartagena. LEA TAMBIÉN En lo corrido del presente año el peso colombiano se ha fortalecido cerca de 14,8 por ciento frente a la divisa estadounidense y hoy se ubica como la segunda moneda más revaluada del mundo. Aunque ese comportamiento ha sido atribuido principalmente al ingreso de capitales, las remesas y el atractivo que representan las altas tasas de interés para los inversionistas de portafolio, Ferrari llamó la atención sobre un componente que, a su juicio, también hace parte de la explicación del fenómeno y que hasta ahora había permanecido prácticamente al margen de la discusión pública.El funcionario explicó que los flujos legales continúan siendo los más importantes dentro de la oferta de dólares que recibe el país, pero sostuvo que los recursos provenientes de economías ilícitas también incrementan la disponibilidad de divisas y favorecen la apreciación del peso. "Los flujos legales son los más importantes, pero los flujos ilegales contribuyen a esa situación", afirmó durante su intervención.Para respaldar esa afirmación presentó estimaciones según las cuales, en 2022, las exportaciones asociadas a economías ilícitas generaron entre 15.000 millones y 16.000 millones de dólares, mientras que los flujos de salida para la compra de insumos utilizados en esas actividades ascendieron a cerca de 375 millones. A juicio del Superintendente, esa diferencia refleja que esos recursos también terminan aumentando la oferta de dólares que circula en la economía colombiana.Las declaraciones de Ferrari abrieron una discusión que trasciende el comportamiento diario del dólar y se centra en las consecuencias que una revaluación prolongada puede tener sobre la economía. Esa preocupación también ha sido planteada por el codirector de la Junta Directiva del Banco de la República, César Giraldo, quien considera que el principal riesgo económico que enfrenta hoy el país es, precisamente, la fortaleza del peso colombianoEl Superfinanciero también puso sobre la mesa un componente que pocas veces hace parte de la discusión pública sobre el mercado cambiario colombiano y es el impacto que las propias economías ilícitas tienen sobre la oferta de divisas y la cotización de la moneda estadounidense en la economía.El señalamiento cobra relevancia porque, además, proviene del superintendente financiero, uno de los principales integrantes del equipo económico del Gobierno del presidente Gustavo Petro y responsable de la vigilancia del sistema financiero. LEA TAMBIÉN Aunque distintos sectores académicos y algunos estudios habían advertido en el pasado sobre ese fenómeno, pocas veces un alto funcionario del actual Gobierno había reconocido públicamente que esos flujos también hacen parte de los factores que ayudan a explicar la reciente revaluación del peso colombiano.Ferrari agregó que la elevada informalidad laboral y el amplio uso del efectivo siguen representando obstáculos para establecer con precisión la magnitud de esos recursos dentro de la economía formal, lo que refuerza la necesidad de fortalecer los mecanismos de trazabilidad y control financiero.La otra cara del peso fuerteAunque un dólar barato reduce el costo de las importaciones y beneficia a quienes viajan al exterior o compran productos cotizados en esa moneda, la otra cara de la revaluación comienza a sentirse en las empresas que dependen de las ventas internacionales.Un reciente análisis del centro de estudios económicos Anif advierte que el peso colombiano acumula una apreciación muy por encima de la de sus principales pares regionales, situación que ha reducido de forma importante los ingresos en pesos que reciben las compañías exportadoras por sus ventas al exterior.Señala, además, que los sectores más expuestos a ese fenómeno son aquellos cuya producción depende casi exclusivamente de los mercados internacionales. Entre estos aparecen la floricultura, donde entre el 88 y el 95 por ciento de la producción se exporta, el café, con una participación cercana al 88 por ciento, y el banano, con cerca del 66 por ciento. Para estas actividades, un dólar cada vez más barato significa menos ingresos en moneda local para cubrir costos, invertir o mantener su capacidad productiva.Anif agrega que el desafío es aún mayor porque la apreciación cambiaria coincide con un aumento de los costos laborales y con nuevos obstáculos para el comercio exterior, como los recientes aranceles anunciados por Estados Unidos para algunos productos colombianos. Esa combinación, advierte el centro de pensamiento, reduce el margen de maniobra de las empresas exportadoras y podría terminar afectando el empleo formal y la inversión. LEA TAMBIÉN La preocupación por una revaluación prolongada del peso también ha sido planteada por el codirector de la Junta Directiva del Banco de la República, César Giraldo. En entrevista reciente con EL TIEMPO, el economista aseguró que hoy el principal riesgo para la economía colombiana es precisamente la fortaleza de la moneda, al considerar que está restando competitividad a exportadores, manufacturas y servicios, mientras abarata las importaciones que compiten con la producción nacional.Giraldo también advirtió que detrás de la abundancia de dólares existen distintos factores que deben analizarse de manera conjunta. Entre ellos mencionó los flujos de capital, pero también llamó la atención sobre la necesidad de entender mejor el origen de parte de las divisas que ingresan al país, un aspecto que conecta con la discusión planteada por Ferrari sobre la importancia de fortalecer la trazabilidad de los recursos que circulan en la economía. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












