Los dos extremos no solo aportan gol: su velocidad punta y su capacidad de presión los sitúan entre los más explosivos de Europa

Hansi Flick lleva meses repitiendo la misma idea: quiere un equipo que corra hacia adelante y hacia atrás con la misma convicción. Por eso, cuando el club se lanzó al mercado este verano, no buscó solo calidad con el balón. Buscó piernas. Y las encontró en Anthony Gordon y Karim Adeyemi, dos extremos que llegan avalados por algo más que sus números de cara a portería: son, según las mediciones oficiales de la última Champions League, dos de los futbolistas más rápidos del continente.

El caso de Gordon es el más llamativo. El inglés, procedente del Newcastle por una operación de unos 70 millones más otros 10 en variables, encabeza la clasificación de velocidad punta entre extremos y mediapuntas de la pasada Champions, según el CIES Football Observatory: 37,92 km/h, por delante de Anthony Elanga (36,65) y del belga Carlos Forbs (35,93). En la competición, todavía con el Newcastle, disputó 771 minutos en 12 partidos, anotó 10 goles y repartió dos asistencias, recorriendo 89,2 kilómetros, cifras que explican por qué su nombre sonó también en Múnich antes de que el Barça acelerara la operación. El club aseguró al extremo hasta 2031, un vínculo de seis temporadas que refleja hasta qué punto Flick considera su fichaje una apuesta estructural y no un simple parche para este curso.