En sus declaraciones al gobierno de Estados Unidos y en la Corte del Distrito de Columbia, el mexicano Mauro Alberto Núñez Ojeda, alías “El Jando” no sólo ha confesado su participación en el secuestro y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a territorio estadounidense. También ha revelado información clave sobre lo que sucedió aquel 25 de julio del 2024 en la Finca San Julián, de fraccionamiento Los Huertos, y ha dado detalles tan claros como contundentes, como que fue él quien disparó en contra del dirigente del PAS, Melesio Cuén, quien fue herido de tres balazos en la pierna y murió después por un paro cardiaco provocado por su desangre.De acuerdo con fuentes estadounidenses, El Jando habría sido el asesino de Cuén, cuyo asesinato cumplió dos años la semana pasada sin que la Fiscalía General de la República informe claramente quién lo mató y quién ordenó después armar un montaje para tratar de simular su muerte en un asalto en una gasolinería del municipio de Jesús María. Núñez Ojeda habría confesado que fue él quien le disparó a Cuén por órdenes de su jefe Joaquín López, para posteriormente sacar él mismo al Mayo Zambada, subirlo a una camioneta y trasladarlo hasta la aeronave que piloteo hasta Santa Teresa, Nuevo México, donde agentes del FBI recibieron al capo mexicano.Es decir que, según lo que él mismo le ha contado a las autoridades estadounidenses, a Melesio Cuén lo asesinaron en la misma finca donde secuestraron al Mayo, lo que confirma la versión que en su momento dio a conocer Zambada a través de sus abogados, de que fue citado en la residencia San Julián, para encontrarse con Cuén y con el entonces gobernador Rubén Rocha Moya y mediar en el conflicto político que los dos sinaloenses tenían.Justo el sábado pasado se cumplieron dos años del secuestro de Ismael Zambada García y del asesinato de Melesio Cuén. En el primero caso, sobre la forma en que engañaron, sometieron y secuestraron al Mayo para entregárselo a Estados Unidos, concretamente al FBI, ya no quedan muchas dudas sobre cómo se operó esa extracción pactada entre Los Chapitos y el Buró Federal de Investigaciones estadounidense.Pero en lo que tiene que ver con el asesinato de Cuén, enemigo político de Rocha Moya al momento de su muerte, las autoridades mexicanas no han concluido las investigaciones y, aun cuando la FGR atrajo el caso y confirmó el burdo intento de un montaje que llevo a cabo la Fiscalía de Sinaloa, tampoco ha despejado las preguntas y exigencias de la familia de Cuén sobre quién y cómo asesinaron a su padre y, por el contrario, la fiscal Ernestina Godoy ordenó reservar el contenido de las indagatorias del caso Cuén hasta el 2031 argumentando supuesta razones de “seguridad nacional”.Y es que tras las revelaciones y confesiones que Mauro Alberto Núñez Ojeda está haciendo en Estados Unidos, cada vez queda más claro el tamaño de la grave pifia que cometieron las autoridades mexicanas cuando detuvieron en febrero de 2025, en Sinaloa, al famoso “Jando”, al que tuvieron en su poder sin enterarse quién era, al grado de entregarlo en agosto de ese mismo año, como parte de un paquete de narcos y sicarios mexicanos que fueron enviados al gobierno estadounidense.Apenas el 8 de julio pasado, la fiscal Godoy Ramos confirmó en conferencia de prensa el lugar donde se realizó la reunión donde secuestraron al Mayo Zambada y donde también “presuntamente Cuén Ojeda fue lesionado y que posteriormente lo llevó a perder la vida” fue el mismo y que pudo ser identificado tras la realización de 153 entrevistas, mil 288 informes y 124 dictámenes de diferentes especialidades. La confirmación de la titular de la FGR coincide con la versión que las fuentes estadounidenses le atribuyen a Mauro Núñez Ojeda “El Jando”, quien declaró que él mismo, tras dispararle a Cuén, se llevó al Mayo sometido y a bordo de una camioneta en la que lo condujo hasta el avión que él mismo pilotó hasta Nuevo México.Todas las pruebas, peritajes y entrevistas que dice haber realizado la fiscal sólo sirvieron para corroborar la versión de Zambada, a través de su abogado Frank Pérez, el 10 de agosto de 2024 cuando el capo contó de la finca San Julián, del encuentro que tendría con Rocha Moya y Melesio Cuén, y de que fue en ese lugar donde a él lo sometieron asesinando a sus guardaespaldas, para después matar de varios disparos al ex rector Melesio Cuén, a quién se refirió como su amigo.El tristemente célebre “Jando” se declaró culpable en abril de 2026 ante la Corte del Distrito de Columbia y aceptó colaborar con agencias como el FBI y la DEA para revelar información sobre las operaciones financieras y la estructura de Los Chapitos. Y esa información, que tiene que ver con las listas de pasajeros que eran trasladados en los aviones de Los Chapitos, los vínculos políticos y de seguridad que los protegían, además de sus confesiones sobre el papel que jugó en el secuestro del Mayo y el asesinato de Cuén, hoy está en poder del gobierno de Donald Trump, porque en México a Mauro Núñez lo tuvieron y ni siquiera se enteraron. Dejaron ir a un “super testigo” y ahora se les está convirtiendo en un “súper misíl”.NOTAS INDISCRETAS…En medio de la crisis política y mediática que viven Morena y el gobierno de la presidenta Sheinbaum, de pronto se acordaron que estaban pendientes de regular los “derechos de las audiencias”, una reforma que proviene del sexenio de Peña Nieto y que, en su momento, la izquierda morenista cuestionaba y descalificaba como forma de censura. Pero hoy que son gobierno, y que ya no sienten lo duro sino lo tupido por las presiones políticas de Estados Unidos y los problemas y escándalos de corrupción de integrantes de su partido, la presidenta Sheinbaum decidió retomar esa reforma que sigue pendiente de instrumentarse y le encargó el asunto nada más y nada menos que a su polémica consejera Jurídica, Luisa María Alcalde, justo un personaje que se ha caracterizado por sus pleitos y enfrentamientos con medios y periodistas. El caso es que, en aras de proteger a las audiencias, ahora lanzaron una consulta nacional para que éstas opinen sobre la forma en que se debe implementar la reforma en materia de telecomunicaciones, y como ya no hay organismo autónomo que la implemente, porque desaparecieron al Instituto Federal de Telecomunicaciones, pues será la misma Presidencia de la República la que conduzca este proceso. El riesgo de que utilicen esta figura para presionar, acotar y censurar a medios críticos es real. Si bien es cierto que es obligación de los medios, en este caso los electrónicos y también la prensa escrita, procurar y atender las quejas y reclamos de sus audiencias, y pocos medios mexicanos ya lo hacen desde hace más de una década, habrá que estar muy atentos a que la mano del gobierno en este asunto no sea para utilizar a las audiencias como mecanismo de control, presión y censura al trabajo periodístico de la Radio y la Televisión. Porque hay un caso reciente, directamente responsabilidad del gobierno de la 4T, en el que ya los “defensores de audiencia” actuaron como censores políticos en el Canal Once, el IPN y el Canal 14, las tres instituciones del gobierno federal. Se trata de la censura a la entrevista que Sabina Berman le realizó al ultraderechista mexicano Eduardo Verastegui, en el que él exponía sus puntos de vista claramente de acuerdo a su ideología de extrema derecha. La entrevista no salió al aire y en un comunicado conjunto los “defensores” del Once, el 14 y el IPN argumentaron que decidieron prohibir su transmisión “el contenido promovía posturas contrarias a los derechos humanos”, mientras que Verastegui denunció censura del Estado. ¿Ese será el modelo con el que la 4T y la presidenta Sheinbaum y su consejera Jurídica van a defender el derecho de las audiencias, censurando y prohibiendo contenidos que no vayan de acuerdo a su ideología de izquierda? Que conste que es pregunta…Se agitan los dados. Serpiente Doble. Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.