Redeia obtuvo un beneficio neto de 280,4 millones de euros en el primer semestre del año, un 4% más, en un periodo en el que la facturación de la dueña de Red Eléctrica de España (REE) alcanzó 869,2 millones, un 7,1% más, y en el que el grupo ha optado por mantener el criterio de no dotar provisiones por el histórico apagón del 28 de abril de 2025.

La suma de cifra de negocio y de la participación en beneficios de sociedades valoradas por el método de la participación alcanzó los 900,5 millones, un 6,8% más, y el resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo presidido por Beatriz Corredor se situó en 672,6 millones, un 5,8% más.

Las inversiones del periodo fueron de 657,1 millones, un 9% más. Las vinculadas a la actividad de gestión y operación de infraestructuras eléctricas nacionales alcanzaron los 630,9 millones, un 11,8% más, para acelerar la transición energética al permitir una mayor integración de renovables.

La deuda financiera neta a 30 de junio alcanza 5.009,4 millones, con una reducción de 464,8 millones respecto a diciembre. Las mayores inversiones se han compensado con la generación de caja de sus operaciones, por los fondos procedentes de la emisión del bono híbrido del 15 de abril por 500 millones, así como por el cobro de subvenciones ligadas a las rentas de congestión destinadas a financiar la interconexión entre España y Francia por el Golfo de Vizcaya (158 millones) y a los fondos del Plan de Recuperación (154 millones).