El Grupo Telefónica ha perdido 338 millones en los seis primeros meses del año, un 75% menos respecto al mismo periodo de 2025, debido al impacto extraordinario de las desinversiones en Chile, cifradas en 1.001 millones, y por la provisión para el ajuste de plantilla en Alemania, de 265 millones de euros, con la supresión de 1.100 puestos. Sin estos atípicos, la compañía se hubiera anotado un beneficio neto ajustado de 954 millones de euros en el primer semestre del año y de 473 millones en el segundo trimestre del ejercicio.

Con estas cuentas consolidadas, la teleco supera las previsiones del mercado, confirma el pago de dividendo en los conocidos 15 céntimos y mejora el 5% (un punto porcentual) la previsión de incremento del flujo de caja del ejercicio, ahora por encima del 3%, manteniendo el resto de las estimaciones, todas ellas definidas a una tasa de cambio constante. Este compromiso con los accionistas y los mercados refrenda los objetivos de aumentar los ingresos y el ebitda ajustado entre el 1,5%-2,5% interanual, con una ratio de inversión sobre ingresos en torno al 12%, un flujo de caja libre de alrededor de 3.000 millones de euros y una reducción del apalancamiento objetivo en 2028 de 2,5 veces EBITDAaL.