Colt Gray, el joven que a los 14 años mató a cuatro personas en su escuela, en el estado de Georgia, fue condenado este martes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, la pena máxima que la ley permitía por su edad al momento del ataque.
El juez de la Corte Superior del condado de Barrow, Georgia, Nicholas Primm, dictó la sentencia luego de tres días de audiencia con testimonios de sobrevivientes, familiares de las víctimas, investigadores y expertos en salud mental.
Gray, quien ahora tiene 16 años, se declaró culpable el viernes pasado de los 55 cargos que se le imputaban, entre ellos cuatro de homicidio intencionado, y evitó así un juicio con jurado.
La ley de Georgia impedía imponer la pena de muerte porque el acusado tenía 14 años cuando disparó, por lo que la única decisión que quedaba en manos del juez era si algún día podría optar a la libertad condicional.
Su abogado, Charlton Allen, calificó de "extrema" la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional para un adolescente.










