Una excursión escolar en el sur de Noruega se transformó en un hallazgo arqueológico extraordinario. La historia parece sacada de la imaginación más audaz de un amante de la arqueología. Henrik Refsnes Mørtvedt, de 6 años, buscaba piedras para un proyecto escolar en Brandbu cuando vio un metal oxidado. Era una espada de hierro de 1.200 años, de la era merovingia o vikinga temprana.La espada fue hallada en un campo en el pueblo de Gran y causó gran revuelo. Los profesores contactaron de inmediato con los arqueólogos del condado de Innlandet, quienes examinaron el hallazgo. La evaluación inicial indica que tiene aproximadamente 1.200 años de antigüedad. Es una espada de un solo filo; este tipo se fabricaba en Escandinavia justo antes de la difusión de la típica espada vikinga de doble filo. Aunque el hierro tiende a corroerse mucho con el paso de los siglos, la espada se ha conservado en muy buen estado.La empuñadura es particularmente interesante, ya que su forma se asemeja al llamado tipo F según la tipología clásica de Jan Petersen de 1919. Las espadas de este tipo suelen datarse en la primera mitad del siglo IX. Por lo tanto, el arma data de finales del período merovingio o de los inicios de la época vikinga.El descubrimiento se realizó en tierras cultivadas del agricultor Ola Rækstad, cerca de Brandbu. El arado puede mover objetos, empujando artefactos frágiles a la superficie. La espada es de un solo filo.El Departamento de Patrimonio Cultural de Innlandet data la espada entre el 750 y el 850 d.C. El arqueólogo Oystein Lia señaló que las espadas vikingas son hallazgos "relativamente raros" en la región.Innlandet registra una espada vikinga cada dos años, lo que realza la importancia de este hallazgo. No es solo un arma, sino una clave del estatus y poder en el Noruega medieval temprano.Aunque el dueño es desconocido, Lia sugiere que perteneció a alguien de alto estatus, quizás un guerrero. Se encontró a 40 metros de túmulos funerarios, indicando que pudo ser un objeto mortuorio. Factores como la agricultura y el clima pueden desplazar artefactos. La espada está ahora en el Museo de Historia Cultural de Oslo para su estudio. Su empuñadura y pomo están intactos.El hallazgo es extraordinario no solo por su antigüedad y estado de conservación, sino también por las circunstancias de su descubrimiento. Un niño de seis años fue capaz de detectar un objeto que la mayoría de la gente pasaría por alto. Igualmente importante fue la iniciativa del colegio al informar del hallazgo a los arqueólogos.