Gianni Infantino quiere cambiar la forma en la que la FIFA administra el negocio de sus principales competencias. El presidente del organismo impulsa la creación de una nueva empresa que concentraría parte de los ingresos comerciales de los Mundiales masculino y femenino y del Mundial de Clubes, con la intención de vender participaciones minoritarias a inversores privados. El proyecto se llama FIFA Forward Enterprise (FFE) y contempla reunir derechos de televisión, contratos de patrocinio, licencias comerciales y venta de entradas. Según la iniciativa, la FIFA mantendría el control sobre las decisiones deportivas, pero abriría una parte del negocio económico del fútbol a capitales externos. Bandera de Malvinas en el Mundial 2026: las posibles sanciones que evalúa la FIFA para Argentina
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La operación podría alcanzar una valoración cercana a los US$ 20.000 millones y permitiría recaudar hasta US$ 4.200 millones mediante la incorporación de nuevos inversores. La empresa que Infantino quiere crear y el vínculo con el entorno de Trump Entre los posibles inversores aparece Thrive Eternal, un fondo creado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, el yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Además, J.P. Morgan actuaría como asesor financiero del proyecto. La posible participación de este fondo sumó un componente político a la discusión, especialmente por la relación que Infantino construyó con Trump durante el Mundial disputado en Estados Unidos. Según trascendió, todavía no existen acuerdos firmados y la iniciativa se encuentra en una etapa de evaluación. La FIFA necesita el respaldo de sus federaciones miembro para avanzar con el proyecto. Infantino podría convertirse en el líder de la nueva compañía El plan también pone en el centro al propio Infantino. Según reportes internacionales, el presidente de la FIFA podría asumir el rol de director ejecutivo o "comisionado" de la nueva empresa una vez que finalice su mandato al frente del organismo. Ese puesto tendría una remuneración similar a la del comisionado de la NFL. Actualmente, Roger Goodell, titular de la liga estadounidense de fútbol americano, percibe alrededor de US$ 64 millones por año. Desde la FIFA aclararon que esa posibilidad todavía no fue definida y remarcaron que la creación de la empresa no implicaría una transferencia del control del fútbol mundial. La UEFA rechazó el proyecto y advirtió por el futuro del fútbol La propuesta generó una reacción inmediata de la UEFA, que cuestionó la decisión de abrir el negocio del fútbol a inversores privados. "El alma y la gobernanza del fútbol no son activos con los que se pueda comerciar", expresó el organismo europeo en un comunicado. Además, sostuvo que "ninguno de nosotros es dueño del fútbol" y que la FIFA no debería vender parte de sus activos. Para la UEFA, el problema no es solamente económico, sino también institucional. El organismo europeo considera que la entrada de capitales privados podría modificar la forma en la que se toman decisiones dentro del fútbol internacional. La defensa de la FIFA: más recursos para desarrollar el deporte Infantino defendió la iniciativa y aseguró que el objetivo es generar más ingresos para distribuirlos entre las federaciones de todo el mundo. "Se trata de la democratización del fútbol a nivel mundial", afirmó el presidente de la FIFA. Según explicó, todos los beneficios obtenidos por la nueva estructura serían reinvertidos en el desarrollo del deporte. Mundial 2026: investigan presuntas irregularidades en dos partidos de la selección española La FIFA sostiene que, si el proyecto recibe aprobación, la inversión destinada al crecimiento del fútbol podría superar los US$ 10.000 millones en los próximos años. Además, prevé otorgar hasta US$ 20 millones adicionales a cada asociación nacional. El organismo insistió en que los inversores solo tendrían participaciones minoritarias y que no podrían intervenir en cuestiones deportivas, como el calendario, las reglas o la organización de los torneos. Una nueva disputa por el control económico del fútbol mundial El proyecto de Infantino abre una de las discusiones económicas más importantes de los últimos años dentro del fútbol. Mientras la FIFA asegura que busca generar más recursos y expandir el desarrollo del deporte, la UEFA y distintos sectores del fútbol temen una mayor comercialización del Mundial. Si la iniciativa avanza, la Copa del Mundo podría dejar de ser solamente el torneo más importante del fútbol para convertirse también en uno de los negocios deportivos más grandes del planeta. LB/MSS










