Los drones de ataque de bajo costo están cambiando las reglas de la guerra moderna al poner en aprietos a los costosos sistemas de defensa aérea.
Frente a ese escenario, <b>Airbus Defence and Space</b> desarrolló el <b>Bird of Prey</b> (Ave de Presa), un dron interceptor capaz de detectar y destruir amenazas de forma autónoma.El proyecto pasó de ser un concepto sobre el papel a realizar una demostración de combate en apenas <b>nueve meses</b>, uno de los desarrollos más rápidos anunciados por la compañía europea.Airbus explica que la iniciativa responde al aumento de los drones de ataque unidireccionales, utilizados ampliamente en la guerra de Ucrania y otros conflictos por su bajo costo y facilidad de fabricación.Según la empresa, solo en junio de 2026 se registraron <b>5.749 ataques rusos con drones tipo Geran</b>, incluidos señuelos, un promedio de <b>192 lanzamientos diarios</b>, lo que ha obligado a replantear las estrategias de defensa.La compañía sostiene que el principal problema es económico: mientras un dron atacante cuesta apenas decenas de miles de euros, los misiles para derribarlo pueden costar millones.El <b>Bird of Prey</b>, basado en la plataforma <b>Airbus Do-DT25</b>, despega mediante una catapulta y está diseñado para interceptar drones enemigos a larga distancia utilizando distintos tipos de efectores, según la misión.Una de sus principales ventajas es que la plataforma será reutilizable, lo que permitiría reducir los costos de cada interceptación frente a los sistemas tradicionales.El dron opera integrado al <b>Integrated Battle Management System (IBMS)</b> de Airbus, compatible con la arquitectura de defensa aérea de la OTAN y desarrollado íntegramente con tecnología europea.Durante una prueba realizada en marzo de 2026 en el norte de Alemania, el sistema localizó, identificó y destruyó un dron de ataque de tamaño medio utilizando un <b>misil Mark I</b> desarrollado por la empresa <b>Frankenburg Technologies</b>.Aunque gran parte del proceso es autónomo, el operador humano mantiene el control sobre el uso de la fuerza, ya que debe autorizar el ataque antes de que el sistema neutralice el objetivo.Airbus prevé realizar nuevas pruebas durante 2026 para perfeccionar el Bird of Prey y ofrecerlo a clientes internacionales, con el objetivo de disponer de una alternativa más económica y eficaz frente a la creciente amenaza de los drones de ataque.






