La Provincia de Córdoba cesanteó a siete policías por su rol en el operativo que terminó con la muerte de Valentino Blas Correas, el adolescente de 17 años asesinado por un disparo policial el 6 de agosto de 2020 en la Capital. La medida responde a un sumario distinto de la causa penal que ya tuvo condenas.

El Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario concluyó que los efectivos incurrieron en faltas gravísimas por incumplir el deber de resguardar la vida del joven cuando ya estaba herido. La resolución alcanza a la oficial principal Natalia Soledad Márquez, la oficial subinspectora Melisa Janet Escalante, los cabos Leonardo Alejandro Martínez, Diego Norberto González y Emanuel Alejandro Fachisthers, y los agentes Rodrigo Emmanuel Toloza y Ezequiel Eduardo Henot. A Márquez, además, se le atribuyó el ejercicio de violencia física innecesaria contra una de las personas que viajaban junto a Blas.

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El organismo remarcó, a través de un comunicado, que su potestad disciplinaria funciona con independencia del proceso penal y que no necesita una sentencia firme para aplicar sanciones. Según su definición, su tarea consiste en preservar la moralidad administrativa y el decoro institucional, con autonomía respecto de la Policía y del Ministerio de Seguridad.