La industria argentina atraviesa un escenario de contracción que alcanza a buena parte de los sectores y a los principales polos fabriles del país. La pérdida de poder adquisitivo, el debilitamiento de la demanda interna, el elevado costo financiero, el incremento de las importaciones y la presión tributaria aparecen entre los principales factores que explican el deterioro de la producción, la inversión y el empleo.
Juan Luis Bour explicó por qué la industria todavía no despega y qué necesita para volver a crecer
Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la producción industrial registró en mayo una caída interanual del 5,7%, aunque mostró una mejora mensual desestacionalizada del 0,4%. De esta manera, el sector acumuló una contracción del 3,1% durante los primeros cinco meses de 2026.
La baja fue generalizada: 14 de los 16 sectores relevados mostraron retrocesos frente al mismo mes del año anterior. Entre los más afectados se encontraron los productos textiles, con una caída del 26,2%; maquinaria y equipo, con un descenso del 23,4%; y prendas de vestir, cuero y calzado, con una contracción del 14,7%.
Por el contrario, la refinación de petróleo mostró un incremento interanual del 19,4%, mientras que los productos de metal crecieron 3,7% y los minerales no metálicos avanzaron 2,4%.









