La actriz y cantante Ariana Grande presentó una demanda contra un grupo de hackers que, durante años, obtuvieron acceso no autorizado a dispositivos de otras personas para filtrar canciones inéditas, material de sesiones de grabación y videoclips sin su consentimiento.

La demanda fue interpuesta el lunes 27 de julio del 2026 en un tribunal de Los Ángeles contra hackers no identificadas, a quienes acusa de cometer phishing (ciberataques de suplantación de identidad) y otros métodos de hackeo que dieron lugar al "robo, difusión y explotación ilícitos" de contenido inédito, según reveló la revista Variety.

Los abogados de la cantante y actriz aseguran que los delincuentes atacaron las cuentas digitales personales de fotógrafos y productores que trabajaban estrechamente con ella y, posteriormente, vendieron datos y contenido por "sumas considerables de dinero".

Los hechos habrían comenzado en el 2019, cuando los hackers obtuvieron las credenciales de acceso a una cuenta de Dropbox perteneciente a un fotógrafo que trabajó con ella, según detalla el documento legal.

Luego, en el 2020, habrían hackeado el dispositivo móvil de un productor que había colaborado con Grande y lograron acceder a grabaciones maestras, maquetas inéditas y material de sesiones de grabación.