Análisis Exclusivo suscriptores La afinidad que hay entre los mandatarios electos abre un capítulo nuevo entre Bogotá y Lima. Seguridad y comercio, entre las prioridades.José Manuel Restrepo y Keiko Fujimori. Foto: Cancillería de Perú.PERIODISTA28.07.2026 14:57 Actualizado: 28.07.2026 14:57
Con la llegada de gobiernos afines ideológicamente, Colombia y Perú se encaminan hacia la plena normalización de sus relaciones diplomáticas. Pese a que los vínculos entre ambos países nunca llegaron a romperse, durante los últimos cuatro años han permanecido en un estado permanente de crisis, con Bogotá y Lima sin intercambiar embajadores.Ante la ausencia de una delegación oficial del gobierno de Gustavo Petro, al que le restan 10 días en el poder, una comitiva del equipo del presidente electo, Abelardo De La Espriella, encabezada por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, viajó a Lima para asistir a la ceremonia de investidura de Keiko Fujimori."Colombia y Perú abren una nueva etapa de cooperación", afirmó Restrepo. El vicepresidente electo señaló que, junto con el vicepresidente peruano, Luis Garraleta, acordó reactivar la agenda bilateral con el propósito de fortalecer la integración energética y el comercio.José Manuel Restrepo y Keiko Fujimori. Foto:Cancillería de Perú.Según el Observatorio de Complejidad Económica (OEC), Colombia mantiene un superávit comercial de 249 millones de dólares con Perú. Las exportaciones colombianas hacia ese país alcanzaron los 1.170 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 920 millones, lo que dejó un saldo favorable para Bogotá de 249 millones de dólares.Durante 2024, los principales productos exportados por Colombia a Perú fueron perfumería y cosméticos (137 millones de dólares), plásticos y sus manufacturas (93,5 millones) y jabones, productos de limpieza, velas y pastas para modelar (92,3 millones). En sentido contrario, Perú exportó principalmente a Colombia artículos de cobre (181 millones de dólares), plásticos y sus manufacturas (70,2 millones) y tejidos de punto (50 millones).En una ceremonia a la que asistieron los que se perfilan como los principales aliados regionales del nuevo gobierno —Chile, Paraguay, Argentina y Ecuador—, Restrepo añadió que entre los objetivos de la nueva etapa bilateral también figuran el fortalecimiento de la Comunidad Andina (CAN), la reactivación del gabinete binacional y el intercambio de embajadores.El canciller designado Omar Bula también asistió. Foto:Cancillería de Perú.“Se coincidió en la importancia de fortalecer la relación bilateral y elevar el nivel de representación en ambos países a través del nombramiento de embajadores”, indicó la Cancillería peruana en la red social X.La última embajadora de Colombia en Lima fue María Claudia Mosquera Jaramillo, durante el gobierno de Iván Duque. Desde entonces, la relación bilateral atravesó un prolongado período de tensiones, marcado inicialmente por la negativa de Gustavo Petro a reconocer a Dina Boluarte como presidenta del Perú y, posteriormente, por disputas territoriales y en torno a altos cargos en organismos multilaterales, como la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).Paula Ruíz, docente de la Universidad Externado de Colombia, señala que, por las promesas de campaña de De La Espriella, la nueva agenda con el vecino país estará atravesada por la cooperación en seguridad y la lucha contra el crimen organizado. “Ambos son unos defensores del mano duro en términos de combatir la delincuencia y el narcotráfico. En eso van muy alineados con la postura de Donald Trump y el Escudo de las Américas”.Abelardo De La Espriella, presidente electo de Colombia. Foto:EFERuíz considera que esto se podría traducir en una tendencia hacia la militarización de la frontera común, donde delinquen distintos grupos armados. “Va a haber mucho trabajo conjunto en materia de inteligencia entre las Fuerzas Militares y de Policía”, complementa.La isla Santa RosaOtro de los asuntos que deberá abordar el gobierno De La Espriella con Perú será el de la soberanía de la isla Santa Rosa.El 11 y 12 de septiembre de 2025, ambos países reactivaron la Comisión Mixta Permanente de Inspección de la Frontera (Comperif) con el propósito de reducir las tensiones en la zona y avanzar en la revisión de la situación fronteriza, después de que el presidente Gustavo Petro desconociera la autoridad peruana que ejerce control sobre la isla.La población de Santa Rosa se identifica como peruana. Foto:Santiago Ruiz. AFPLa controversia tiene como trasfondo los cambios en el curso del río Amazonas. Mientras Bogotá sostiene que las variaciones en la dinámica fluvial obligan a revisar la delimitación en ese sector de la frontera, Lima argumenta que Santa Rosa forma parte de la isla Chinería, cuyo dominio le fue reconocido en virtud del Tratado Salomón-Lozano de 1929, por lo que considera que la soberanía sobre ese territorio no está en discusión.Para Colombia, la principal preocupación radica en que el desplazamiento del cauce principal del río Amazonas hacia el costado posterior de Santa Rosa, bajo control peruano, podría afectar el acceso directo de Leticia al río y, con ello, sus condiciones de navegación y conectividad.No obstante, la reactivación de la Comperif no tocó de fondo la disputa sobre la soberanía de la isla. De acuerdo con la información oficial divulgada tras el encuentro, las conversaciones se concentraron en analizar la dinámica fluvial del río Amazonas y en definir acciones conjuntas para garantizar la navegabilidad y el acceso al corredor fluvial.De todas formas, no se espera que este episodio tenga un impacto significativo en esta nueva etapa de la relación bilateral, en la que Colombia y Perú volverán a estrecharse la mano.JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZRedacción Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













