El cambio en el esquema de acceso al Ecoparque de Buenos Aires marcó un punto de inflexión en la política de administración de los espacios públicos de la Capital Federal. La gestión liderada por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dispuso que el predio ubicado en el barrio de Palermo, que funcionaba de forma completamente libre desde su reconversión en 2016, pase a un modelo de segmentación geográfica dentro de la ciudad autónoma. "Prioridad porteña en el Ecoparque. No residentes pagan", destacó el jefe comunal en su cuenta de X.
Bajo esta nueva normativa, los ciudadanos que acrediten domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) mantienen la gratuidad y disponen de un acceso exclusivo para agilizar el ingreso mediante el escaneo de su DNI físico o desde la aplicación MiArgentina. En contraste, los argentinos y residentes del resto del país que no habitan en territorio porteño deben abonar una tarifa general de $9.871, mientras que los turistas extranjeros pagan $19.741 y los menores de 12 años del exterior abonan $15.793. Las únicas excepciones generales de pago corresponden a los menores de 12 años argentinos, los mayores de 65 años, jubilados, pensionados y personas con discapacidad.









