La administración de Abelardo de la Espriella la que evalúe si conserva la estructura actual o si impulsa una reforma salarial para la Fuerza Pública - crédito Ejército NacionalLa fuerza pública volvió al centro del debate salarial después de que un documento de empalme del Ejército Nacional planteara revisar la escala de remuneración del personal militar, una propuesta que no contempla recortes, pero sí una nivelación para aumentar sueldos en cargos donde la distancia frente a rangos inferiores se volvió estrecha y cuya definición quedará en manos del gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella.El mismo escrito señala que, para fortalecer las capacidades del Ejército, incluidos eventuales ajustes salariales, se necesitarían al menos $25 billones adicionales. Cualquier cambio, además, tendría que pasar por trámites presupuestales y administrativos antes de entrar en vigor.PUBLICIDADLa discusión surgió tras conocerse uno de los papeles del proceso de empalme entre el gobierno saliente y el entrante. Allí se sostiene que las diferencias entre algunos rangos de mando, en especial entre suboficiales y oficiales, son pequeñas y ameritan una revisión técnica.La iniciativa se fundamenta en que el aumento aplicado en los últimos años a los soldados profesionales alteró la estructura salarial de la institución y abrió una posible desproporción entre distintos grados - crédito Ejército NacionalLa propuesta parte de un diagnóstico interno: el aumento aplicado en los últimos años a los soldados profesionales alteró la estructura salarial de la institución y abrió una posible desproporción entre distintos grados. Por eso, el Ejército pide una nivelación que preserve diferencias acordes con la jerarquía, la responsabilidad, el mando, la antigüedad y las funciones de cada cargo.PUBLICIDADEl punto central del documento es que no se propone bajar el salario de policías, patrulleros ni militares. La revisión apunta a elevar la remuneración de ciertos puestos que hoy tienen brechas reducidas frente a escalones inferiores.Entre los rangos que podrían entrar en esa revisión aparecen los subtenientes y los sargentos mayores. El planteamiento se apoya en la escala vigente de salario básico para 2026, donde un general tiene asignados $30.380.009 y un coronel $15.736.402.En la parte media y baja de la tabla, un comisario registra $5.191.059 y un capitán $3.684.989. Un sargento mayor figura con $3.202.367, un subintendente con $3.183.010, un subteniente con $2.845.907 y un patrullero con $2.495.458.PUBLICIDADEsos valores corresponden solo al sueldo básico. El ingreso mensual puede aumentar con primas, bonificaciones, subsidios y otros beneficios previstos para los integrantes de la Fuerza Pública.Gustavo Petro rechazó que el salario dependa solo del rango - crédito Colprensa/Luisa González/ReutersTras conocerse la propuesta, el presidente de la República, Gustavo Petro, expresó su desacuerdo con una nivelación sustentada únicamente en la jerarquía militar. Su posición es que quienes enfrentan mayores riesgos en las operaciones son los soldados y los patrulleros.El mandatario advirtió que volver a un esquema en el que el salario dependa principalmente del rango equivaldría a retomar un modelo anterior dentro de las Fuerzas Militares. También defendió que la remuneración reconozca la exposición al peligro y las funciones operativas del personal de base.PUBLICIDADLa decisión final no corresponderá al gobierno saliente. Será la administración de Abelardo de la Espriella la que evalúe si conserva la estructura actual o si impulsa una reforma salarial para la Fuerza Pública.Por ahora no existe ninguna decisión oficial que reduzca los ingresos de policías, patrulleros o militares. El alcance de la propuesta conocida hasta ahora se limita a una revisión técnica de la escala vigente y a la posibilidad de aumentar salarios en rangos específicos.El jefe de Estado afirmó que buscó mejorar las condiciones dentro de las fuerzas armadas del país - crédito Canal de difusión de Gustavo PetroEl presidente de la República, Gustavo Petro, que abandonará la Casa de Nariño el 7 de agosto de 2026 tras cuatro años de administración, compartió un mensaje dirigido al Ejército Nacional de Colombia en su canal de WhatsApp.PUBLICIDADEn el escrito, afirmó que en su mandato vio a los uniformados no como una fuerza armada, sino como una familia. En ese sentido, sostuvo que cumplen con un rol fundamental en el funcionamiento del país, por lo que uno de sus intereses fue mejorar sus condiciones.“No hay necesidad de tanta morisqueta imitando militares. Yo sé que la primera ley de la guerra es ser líder de los soldados; es eso lo que te hace general y comandante.El resto son payasadas. Sentí a estos jóvenes como mis hijos y les di lo máximo que podía. Nadie más merece tanto, porque ellos, los jóvenes, los que exponen su vida con generosidad, son el alma del verdadero pueblo de Colombia”, expuso Petro.PUBLICIDAD
Ejército Nacional propone revisar la escala salarial de los uniformados: así se realizaría el ajuste por jerarquía
La iniciativa se fundamenta en que el aumento aplicado en los últimos años a los soldados profesionales alteró la estructura salarial de la institución y abrió una posible desproporción entre distintos grados








