Sir Clive Alderton, el secretario privado del rey Carlos III y quien convirtió a Camilla de reina consorte en reina, ha renunciado a su cargo tras 20 años de carrera. El ayudante de mayor rango del rey dejará sus funciones el próximo año, según ha anunciado el Palacio de Buckingham.Al anunciar su partida al personal, Sir Clive declaró: "Ha sido el mayor honor imaginable servir al rey y a la reina en mi cargo actual durante unos tiempos tan históricos y con un sentido del humor inolvidable por el camino. Ese apoyo continuará, aunque con un carácter menos formal, durante el resto de mi vida".Un portavoz del Palacio declaró que los reyes estaban "profundamente agradecidos a Clive por su apoyo incansable y sus sabios consejos a lo largo de los años, así como por la lealtad duradera".Un rol indispensableEste diplomático de carrera, exembajador en Marruecos, ayudó al rey en la transición del cambio de reinado, organizó la coronación, el funeral de la reina Isabel II, condujo con maestría la noticia de la enfermedad del rey y su convalecencia, y vivió a su lado día y noche. En un momento dado, se barajó su nombre para ser embajador en Washington.Ingresó en el Ministerio de Asuntos Exteriores en 1986 y prestó servicio en el extranjero —en Polonia, Bélgica, Singapur y Francia— antes de incorporarse a la Casa Real en 2006, inicialmente como secretario privado adjunto del entonces príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles.Ha ayudado al rey a preparar algunos de sus discursos más importantes, incluido el pronunciado ante el Congreso durante su visita de Estado a Estados Unidos en abril de este año y el histórico discurso en Berlín cuando, en 2023, Carlos III se convirtió en el primer monarca británico en dirigirse al Bundestag en alemán, un idioma que la Familia Real jamás había admitido que hablaba fluidamente.Más allá de estas ceremonias, hay otra historia detrás de Sir Clive, detestado por la mayoría de la Familia Real, incluida la princesa Ana, el expríncipe Andrés y el príncipe Harry. Ha sido bautizado como "La Avispa".Era quien alejaba con mano de hierro al rey de sus hijos, si era necesario. Condujo implacablemente la cumbre de Sandringham, donde el príncipe Harry fue despojado de todos sus honores militares y condecoraciones de veterano de guerra cuando decidió autoexiliarse. Le quitaron su seguridad. Fue quien escribió el cínico comunicado que lo sintetizaba. Impidió que Harry tuviera custodia cuando llegaba a Gran Bretaña y aconsejó no alojarlo en el palacio de Buckingham en su última visita porque se conocería la sentencia no favorable sobre las invasiones a la privacidad del Daily Mail. No pasaba las llamadas del príncipe a su padre y ahondó la crisis familiar, a favor de Camilla.Fue objeto de críticas por parte del duque de Sussex, quien lo consideraba uno de los "hombres de traje gris" del palacio. En su autobiografía de 2023, Spare (En la sombra), el príncipe Harry no mencionó a Alderton por su nombre, pero lo apodó "La Avispa", escribiendo: "Sin previo aviso, te propinaba tal pinchazo con su aguijón descomunal que gritabas de desconcierto".Harry, fundamental en su partidaHarry es una de las razones de su partida. Alderton impidió, hasta ahora, todo acercamiento al rey y se opuso al encuentro de padre e hijo en Highgrove a solas. Camilla lo adora porque sus manipulaciones la hicieron reina.También estuvo en la reunión familiar —por sugerencia de Sir Clive— para que Harry no pidiera a su padre nada inconveniente. Llevaban cinco años sin verse y no conocía a sus nietos.Ahora se ha iniciado una reconciliación entre Harry y el rey. El actual duque de Sussex se alojará finalmente en el palacio de Buckingham en las próximas semanas, cuando venga a Londres. Los Sussex han sido invitados a pasar unos días en el palacio escocés de Balmoral, donde los reales pasan el verano y se reúnen. Seguramente el príncipe William, Kate y sus hijos no serán de la partida, porque no han reparado el vínculo con su hermano. Pero Sir Clive no quiere lidiar con Harry y Meghan con poder cerca del rey. Prefiere el retiro y seleccionar a su reemplazante: "alguien que lo haga reír al rey".Algunas personas del entorno del palacio, incluidos miembros destacados de la familia, lo consideraban una figura profundamente impopular y divisiva.Julian Payne, exsecretario de comunicación de Carlos y Camilla, describió a Alderton como un "maestro de ceremonias real", que "ha tenido la gran fortuna de estar rodeado de colegas increíblemente talentosos". Añadió que Alderton formaba parte del "triángulo de oro", actuando —junto con el secretario del Gabinete y el secretario privado principal del primer ministro— como guardián de la Constitución británica no escrita.Valentine Low, ex corresponsal de la realeza para The Times, escribió sobre Alderton en su libro Courtiers: The Hidden Power Behind the Crown (Cortesanos: El poder oculto tras la Corona), describiéndolo como una persona "afable, encantadora y con sentido del humor".Low añadió: "Con su rostro aniñado y su cabello rubio y algo desordenado, parece una caricatura de un caballero inglés. A algunos les encanta Alderton, quien encaja en la imagen del diplomático refinado convertido en cortesano. Otros lo consideran un tanto esquivo. Sospechan que ha leído a Maquiavelo". Sir Clive es una de las figuras más importantes de Woolf Hall (el salón de los lobos), como se llama a la corte por los odios que se tienen príncipes y cortesanos entre ellos.Considerado posiblemente uno de los secretarios privados más influyentes de la era moderna, Alderton presidió el comité de la coronación antes de que el rey y la reina fueran coronados juntos en la Abadía de Westminster en 2023.Antes de la coronación de Carlos, Alderton desempeñó un papel fundamental en la gestión de las repercusiones de la salida de Michael Fawcett, íntimo mayordomo del rey, de la Prince’s Foundation. Si bien el rey ha confiado en él durante años, Alderton no siempre ha gozado del favor de otros miembros de la familia real.Se ha señalado a Theo Rycroft como uno de los principales candidatos para el puesto, tras haber pasado de su cargo como jefe de misión adjunto en la embajada británica en París en enero de 2025 y en Washington. Fue este diplomático de origen irlandés y uno de los tres secretarios privados del soberano quien aconsejó al rey que no podía continuar la disfuncionalidad de la Familia Real y se necesitaba una reconciliación.