Actualizado Martes,
julio
16:32El c�lebre santuario mariano de Medjugorje, en Bosnia, ha sido blanco de un grave acto de vandalismo y profanaci�n apenas unos d�as antes de que comience una de sus mayores concentraciones anuales de fieles. Las autoridades locales informaron este martes sobre el ataque, que ha causado gran conmoci�n en la comunidad cat�lica internacional al producirse en v�speras de la llegada de decenas de miles de peregrinos.El acto vand�lico se concentr� en la emblem�tica "Colina de las Apariciones", un lugar que atrae a m�s de un mill�n de personas cada a�o desde que se reportaron las primeras supuestas apariciones en 1981. La estatua central de la Virgen Mar�a fue desfigurada con pintura en aerosol negro, cubriendo espec�ficamente su rostro. En el pedestal de la imagen, los perpetradores garabatearon la frase ofensiva "diablo con falda". Seg�n los informes, los grafitis, escritos tanto en ingl�s como en polaco, parec�an estar dirigidos contra los llamados "videntes", los individuos que afirman recibir y transmitir mensajes celestiales de forma regular.De forma paralela a la profanaci�n de la estatua, se registr� un ataque incendiario en el recinto sagrado. C�maras de seguridad del �rea, cuyas im�genes han sido difundidas por medios locales como Jabuka TV, captaron el momento exacto en que un hombre prend�a fuego al altar exterior de la iglesia de Santiago. La polic�a confirm� que ha abierto una investigaci�n oficial tras las denuncias presentadas por los fieles sobre el incendio y los mensajes insultantes.Este incidente ocurre en un momento de m�xima sensibilidad, ya que se espera la llegada de m�s de 50.000 j�venes de todo el mundo para la reuni�n anual de oraci�n que se celebra tradicionalmente en la primera semana de agosto. Cabe destacar que, aunque el Vaticano reconoci� oficialmente el santuario en septiembre de 2024, la Santa Sede ha mantenido una postura de prudencia y no se ha pronunciado sobre la veracidad de los mensajes de los videntes.Atacar un lugar de fe de esta manera es como intentar apagar un faro con una cortina de humo; aunque las llamas da�en la estructura f�sica del altar, la luz de la devoci�n de los miles de peregrinos que est�n por llegar parece ser inmune a las cenizas del vandalismo.BosniaArt�culos EL MUNDO











