Pasada ya la medianoche del lunes, en la madrugada de este martes, concluyó la primera edición de los Premios Pinti, un nuevo galardón para destacar a la producción escénica creado por Aadet, la entidad que nuclea a los productores y dueños de las salas del circuito comercial de Buenos Aires. Desde las 21, en el Teatro Colón, la escalinata de la magnífica sala cuya programación hace eje en la danza clásica, la ópera y la música sinfónica se convirtió en el gran escenario de la alfombra roja con actores y actrices famosos seguidos por cámaras de los medios tradicionales y de los influencers. Carla Peterson y Griselda Siciliani en la previa de la ceremoniaGerardo ViercovichEn perspectiva, la gala como tal no pudo generar un elemento artístico superador al estricto protocolo de anuncios de nominados (19 categorías decididas por el jurado más reconocimientos y homenajes) acompañadas por las palabras de los ganadores que, como se sabe, no pueden extenderse porque el tiempo es tirano. La rutina se quebró en escasos momentos en los que se evocó al gran Enrique Pinti, siempre de extrema actualidad (“mal ejemplo para la juventud es un jubilado que no cobra”), un popurrí de los temas centrales de los musicales interpretados por sus respectivos protagonistas o un número de magia en manos de un experto en la materia. Emitido en directo por eltrece con un rating que varió entre los 4 y 6 puntos, la conducción estuvo a cargo del “mago” Agustín “Rada” Aristarán, una de las figuras del momento y el actual protagonista de Charlie y la fábrica de chocolate, el tanque del circuito comercial. Pilar Gamboa, Adrián Suar, Soledad Villamil y Ariana Asturzzi premiados por la obra Las hijasGerardo ViercovichAl analizar los ganadores queda en claro que si bien el Premio Pinti es organizado por los empresarios teatrales vinculados con las salas comerciales de la avenida Corrientes y sus alrededores, la programación de este sector teatral está atravesada por aquellos montajes nacidos y criados en el circuito alternativo como por el sostenido con dineros públicos.Cuando a principios de este mes la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (Aadet) dio a conocer a los nominados, los montajes que partían como favoritos eran Charlie y la fábrica de chocolate, con 11 postulaciones; y le seguían Hairspray, con 9; Berlín Berlín, con 7; y Annie, Cuando Frank conoció a Carlitos y Lo que el río hace, con 5 cada uno. Con el diario del martes, ninguno de estos títulos terminó imponiéndose rotundamente.Charlie y la fábrica de chocolate se quedó con tres (mejor musical, mejor dirección y mejor actor en musical, para Aristarán). Con dos galardones quedaron Hairspray, Una navidad de mierda, Rocky, Berlín Berlín y Lo que el río hace. Esta última propuesta, creación de las directoras, dramaturgas y actrices Paula y María Marull, fue una producción del Complejo Teatral de Buenos Aires que, con el tiempo, pasó a formar parte de la programación de una sala comercial, como lo es la del Astros.En este orden de la mixtura entre un circuito y otro, el rubro de actuación por drama o comedia dramática aportó dos casos testigos: Roberto Peloni fue galardonado por su trabajo en El brote, cuyo punto de partida fue el Teatro del Pueblo. Y Lorena Vega por Imprenteros, surgido en el Centro Cultural Rojas, y La vida extraordinaria, producción del Teatro Cervantes.Roberto Peloni agradece su premio por su actuación en El broteGerardo ViercovichHubo otro rubro cuya decisión fue tomada por los socios de Aadet siguiendo los indicadores de taquilla, mientras que la junta directiva de la entidad entregó tres premios Trayectoria. Los primeros fueron para El jefe del jefe, por comedia; a Rocky, por drama o comedia dramática, y Charlie y la fábrica de chocolate, por musical. Los referidos a trayectoria lo recibieron tres figuras claves del circuito comercial, como lo son Moria Casán, Guillermo Francella y el productor Carlos Rottemberg. De esta manera, figuras tan convocantes y cabezas de compañía como Casán, Francella y Nicolás Vázquez, que no habían sido ternados por sus respectivos tanques (Cuestión de género, Desde el jardín y Rocky, respectivamente) se llevaron su Premio Pinti. Ya casi al final de la ceremonia, que se extendió a lo largo de dos horas y media, hubo un merecido homenaje a Luis Brandoni. Como había sucedido cuando Carlos Rottemberg y Moria Casán recibieron cada uno sus estatuillas en reconocimiento a sus trabajos a lo largo del tiempo, nuevamente todos los presentes en el Colón se pusieron de pie para aplaudir al desaparecido actor. El vecindario teatral en su conjunto reconoció con sus aplausos a tres gestores claves del sector. Los Premios Pinti recordaron a Luis BrandoniGerardo ViercovichDurante el recuerdo a Brandoni se mecharon imágenes de otros actores fallecidos que compartieron escenario o filmaciones con él, como China Zorrilla, Hugo Arana, Héctor Alterio o Pepe Soriano, como si fueran parte también de este merecido reconocimiento. Entre las imágenes, se mechó la famosa mención a las empanadas de Esperando la carroza. Para ese momento de la noche, varios de los presentes hubieran dado la vida por una empanada o por tomar algo. Pero, claro, ni en el Colón ni en la mayoría de las salas comerciales de la misma Aadet se podría haber levantado la platea para instalar mesas con platos calientes y bebidas a disposición. Si bien el formato de premiación cumplió a rajatabla el manual de estilo de este tipo de ceremonias, no dejó para el momento de cierre la entrega de un Premio Pinti de Oro, la conocida estrategia para mantener a los presentes en el teatro y al espectador del otro lado. Para el momento final se dio a conocer el espectáculo votado por el mismo público (una votación que se había cerrado ya el viernes y no durante la primera parte de la transmisión en vivo). El montaje elegido fue Annie, otra comedia musical. Nicolás Vázquez, uno de los productores, junto al numeroso elenco de Annie, el favorito del públicoGerardo ViercovichComo ya había sucedido cuando se premió a Charlie y la fábrica de chocolate, en ese momento una infinidad de nenas del elenco se apoderó del escenario del Colón con una alegría que los desbordaba y contagiaba, “Pasan los años, pasan los gobiernos, pasan veranos, pasan inviernos, quedan los artistas”, cantaba el gran Enrique Pinti. Entre merecidos homenajes y reconocimientos a figuras, uno podría ilusionarse con que estos elencos de chicos y chicas de tan corta edad sean los tomen la posta en un futuro cercano en un circuito teatral que siempre se nutrió de actores protagonistas de ficciones televisivas, ausentes en la actualidad.Premios Pinti 2026Luis BrandoniMoria Casán