Análisis Exclusivo suscriptores En los próximos meses no se discutirá la culpabilidad del líder chavista, sino si EE. UU. tiene autoridad para juzgarlo. Collage captura Nicolás Maduro / Estados Unidos / Fuerzas Delta Foto: Internacional28.07.2026 09:01 Actualizado: 28.07.2026 09:01

Con un calendario judicial ya definido y un juicio previsto para junio del próximo año, el caso penal contra el capturado líder chavista Nicolás Maduro entra ahora en una etapa decisiva en la que la defensa intentará convencer a un juez federal de que el proceso nunca debió llegar a los tribunales estadounidenses.Hasta ahora, sus abogados han anunciado que buscarán desestimar la acusación alegando la inmunidad que, sostienen, conserva como jefe de Estado. LEA TAMBIÉN Pero algunos juristas creen que existe otra posible línea de ataque basada en un tratado firmado hace más de un siglo entre EE. UU. y Venezuela que también podría poner en entredicho la viabilidad del proceso.Ese escenario comenzó a tomar forma la semana pasada, cuando el juez federal Alvin Hellerstein fijó el calendario que marcará el rumbo del caso.Fotografía de un dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg. Foto:EFELa defensa tendrá hasta el 2 de septiembre para presentar sus primeras motions to dismiss (mociones para solicitar la desestimación de la acusación por razones jurídicas) y, si ninguna prospera durante la fase preliminar, el juicio comenzará el 1.° de junio de 2027.Aunque pueda parecer un trámite procesal, esta será probablemente la etapa más importante del caso antes del juicio. En los próximos meses no se discutirá la culpabilidad de Maduro, sino si EE. UU. tiene autoridad para juzgarlo.Si alguno de los argumentos de la defensa prospera, el proceso podría terminar antes de que un jurado escuche siquiera una sola prueba.Buscarán desestimación del caso contra Maduro por inmunidad presidencialLa primera estrategia ya fue anunciada por Barry Pollack, uno de los abogados penalistas más reconocidos de EE.UU. y quien encabeza la defensa del exmandatario venezolano.Durante la audiencia de la semana pasada, Pollack confirmó que solicitará la desestimación del caso porque Maduro conserva inmunidad frente a la justicia estadounidense en su calidad de jefe de Estado.Fin del TPS. Foto:Aunque Washington dejó de reconocerlo como presidente legítimo desde 2019, la defensa sostiene que esa circunstancia no elimina automáticamente las protecciones que el derecho internacional concede a determinados mandatarios extranjeros.Si el juez aceptara esa tesis, el caso terminaría sin necesidad de celebrar el juicio.El acuerdo entre EE. UU. y Venezuela que podría dejar libre a MaduroPero la inmunidad podría no ser la única vía. La otra hipótesis fue planteada recientemente por el abogado estadounidense Michael Rips en un artículo publicado en The New York Times y se basa en una aparente contradicción en la posición adoptada por la administración Trump tras la captura de Maduro. LEA TAMBIÉN En ese momento, la Casa Blanca insistió en que la operación realizada en Caracas no debía entenderse como una invasión militar, sino como una "extradición".Para Rips, esa afirmación tiene consecuencias jurídicas que el propio gobierno no puede ignorar.Si Washington sostiene que la captura fue una extradición, entonces la actuación debe examinarse conforme al tratado bilateral firmado con Venezuela en 1922. Ese acuerdo contiene una cláusula poco común que obliga a someter a arbitraje internacional cualquier controversia sobre su interpretación o aplicación antes de que sea resuelta por otros medios.Según esa interpretación, el juez Hellerstein no podría entrar de inmediato a decidir si Maduro debe ser juzgado.Nicolás Maduro compareciendo ante el juez en Nueva York. Foto:EFEPrimero, tendría que suspender el proceso y remitir el caso a un tribunal arbitral para determinar si la captura respetó las obligaciones asumidas por Estados Unidos en virtud de ese tratado. Solo después de esa decisión podría reanudarse el proceso penal.Si el arbitraje concluyera que Washington violó el acuerdo, sostiene Rips, la consecuencia podría derivar incluso ser la liberación de Maduro.Rips alega que su planteamiento no surge de una interpretación aislada, sino de una línea de decisiones de la Corte Suprema de EE. UU. que, durante más de un siglo, ha insistido en que los tribunales deben respetar las condiciones establecidas en los tratados de extradición.Caricatura de Nicolás Maduro en la audiencia del 22 de julio de 2026. Foto:Redes socialesEntre ellas, cita United States v. Rauscher (1886), un fallo de 1927 firmado por William Howard Taft y el conocido caso United States v. Alvarez-Machain (1992), originado tras el secuestro en México de un médico acusado del asesinato de un agente de la DEA.En este último caso, la Corte permitió que el juicio continuara, pero reafirmó que una persona no puede ser procesada en violación de un tratado de extradición.La diferencia, sostiene Rips, es que el acuerdo con Venezuela contiene una cláusula arbitral inexistente en el caso mexicano, lo que obligaría a resolver primero esa controversia antes de continuar con el juicio. LEA TAMBIÉN Los desafíos para la defensa de Maduro en EE. UU.La teoría, sin embargo, enfrenta importantes desafíos. Para empezar, la defensa de Maduro nunca la ha invocado públicamente y no hay señales de que vaya a hacerlo cuando presente sus primeras mociones en septiembre.Además, es previsible que la Fiscalía responda que la operación ordenada por Donald Trump nunca constituyó una extradición en el sentido jurídico del tratado de 1922, sino una acción excepcional autorizada por las facultades constitucionales del presidente para proteger intereses nacionales, criterio respaldado por la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento de Justicia antes del operativo.Simpatizantes de Maduro a las afueras del tribunal en Nueva York. Foto:AFPDurante las próximas semanas, la defensa deberá definir exactamente cuáles cartas pondrá sobre la mesa. Por ahora, la inmunidad soberana aparece como su principal apuesta.Pero el debate que comienza a abrirse en torno al tratado de 1922 muestra que la verdadera batalla del caso Maduro apenas empieza y que, antes de discutir su culpabilidad o inocencia, el juez Hellerstein tendrá que decidir si el juicio puede celebrarse.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington @sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.