Las llamadas y mensajes provenientes de números desconocidos se han convertido en parte de la rutina de miles de personas. Aunque muchas veces parecen inofensivos, este tipo de comunicaciones puede esconder un riesgo importante para la seguridad digital, ya que con frecuencia son utilizadas por ciberdelincuentes para intentar robar información personal o cometer estafas.Si compró por internet en otro país, cuidado con este correo: no haga clic o podrían vaciar sus cuentas bancariasUno de los métodos más utilizados consiste en enviar archivos descargables a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp o por correo electrónico. Como recibir documentos, imágenes o archivos comprimidos es una acción cotidiana, resulta más fácil que los usuarios bajen la guardia y abran estos contenidos sin sospechar que podrían ser maliciosos.Facturas, documentos PDF, hojas de cálculo, fotografías o programas hacen parte del intercambio diario de información. Precisamente por eso se han convertido en una de las herramientas favoritas de los delincuentes informáticos para distribuir malware, obtener datos personales e, incluso, acceder a cuentas bancarias.El engaño suele comenzar con un mensaje que aparenta provenir de una empresa, una entidad financiera, una institución gubernamental o hasta de un contacto conocido. El objetivo es generar confianza para convencer a la víctima de descargar el archivo adjunto.Los mensajes de desconocidos representan un riesgo creciente. Foto: Montaje Semana con fotos de Getty ImagesSegún explican los expertos de Norton, entre estas amenazas se encuentra la llamada bomba ZIP, un tipo de malware que se disfraza de un archivo comprimido aparentemente inofensivo. Sin embargo, al descomprimirse, se expande de forma masiva y consume rápidamente los recursos del dispositivo.También conocida como “zip de la muerte”, esta amenaza puede saturar la memoria y el procesador, provocar fallos en el sistema, generar ataques de denegación de servicio (DoS) e incluso abrir la puerta a la instalación de otros programas maliciosos, como virus, troyanos o spyware.Su funcionamiento se basa en un proceso de compresión recursiva, es decir, contiene archivos comprimidos dentro de otros archivos comprimidos. Al intentar extraer su contenido, el tamaño del archivo puede multiplicarse hasta alcanzar cientos de gigabytes o incluso terabytes, lo que termina bloqueando el equipo y dejándolo vulnerable.Los archivos ZIP pueden ocultar una amenaza peligrosa. Foto: Getty ImagesSi una persona abre una bomba ZIP, el dispositivo puede presentar lentitud, bloqueos, pérdida o corrupción de información y fallas en su funcionamiento. Para eliminar la amenaza, los especialistas recomiendan utilizar un antivirus confiable que detecte y aísle el archivo malicioso. En caso de que el problema continúe, lo más recomendable es acudir a un técnico especializado.Ante este panorama, los expertos aconsejan desconfiar de cualquier archivo inesperado recibido por WhatsApp, correo electrónico u otras plataformas de mensajería, especialmente si proviene de un remitente desconocido o solicita una acción urgente. Verificar el origen del archivo antes de descargarlo puede ser clave para proteger la información personal y evitar ser víctima de un ciberataque.