La arquitectura de Lepenski Vir (6300-6000 a.C.), en Serbia, se caracteriza por edificios trapezoidales en los que se colocaban numerosos enterramientos infantiles cerca de las paredes de las casas
Sabina Cveček
David Ruiz Marull
Barcelona
A lo largo de la historia de la humanidad, sociedades de todo el mundo han enterrado a familiares muertos en sus hogares. “En el pasado, los asentamientos eran lugares donde vivos y muertos coexistían y se sentían como en casa”, dice la arqueóloga Sabina Cveček, del Museo Field de Chicago. La muerte formaba parte de la vida de todos.








