Palma (EFE).- El Govern balear ha reclamado este martes la ayuda de Gobierno central para hacer frente a la llegada de pateras a las islas, que genera gran presión sobre los servicios insulares de tutela de menores, que acogen actualmente a 880 niños y adolescentes migrantes, un 187,5 % más que hace dos años.
La consellera de Presidencia, Antònia Maria Estarellas, y la titular Asuntos Sociales, Sandra Fernández, han explicado en rueda de prensa de que en el último año y medio han desembarcado en las costas de la comunidad 11.055 migrantes irregulares a bordo de 606 embarcaciones, lo que demuestra la consolidación de la ruta desde Argelia.
Respecto a la atención de la infancia, Fernández ha remarcado que la red autonómica de protección de menores atraviesa el momento más crítico de su historia, tras pasar de 306 chicos y chicas atendidos en julio de 2024 a los 880 actuales.
La consellera de Asuntos Sociales ha denunciado que los consells deberán destinar este año 38 millones de euros a atender a estos menores, mientras que la aportación estatal prevista para 2026 se limita a 2 millones de euros.
Ante este desfase y dada la saturación del sistema de acogida, el Ejecutivo autonómico ha anunciado que recurrirá los nuevos traslados de menores planteados por el Ministerio de Juventud e Infancia desde Canarias y Melilla.







