Noticia Exclusivo suscriptores La única puerta de entrada para el gas natural importado quedará fuera de servicio desde este jueves hasta el próximo lunes.Gas natural Foto: Calamarí / iStockPERIODISTA ECONÓMICA28.07.2026 05:30 Actualizado: 28.07.2026 05:30
Desde este jueves, Colombia entra en un periodo de máxima alerta energética. Del 30 de julio al 3 de agosto, la regasificadora de Cartagena suspenderá de forma temporal sus operaciones habituales para ejecutar un mantenimiento preventivo indispensable en sus diferentes equipos y sistemas.Aunque estos trabajos son fundamentales para garantizar la operatividad de la infraestructura, su ejecución dejará al país sin su única puerta de entrada para el gas natural importado durante cuatro días. Esta indisponibilidad temporal abre un déficit adicional en medio de una estrechez estructural en la oferta de gas nacional.La regasificadora de Cartagena no es solo una instalación de almacenamiento convencional; representa el pulmón operativo que permite recibir, almacenar y procesar el Gas Natural Licuado (GNL) que llega en buques metaneros. LEA TAMBIÉN Regasificadora de Cartagena Foto:SpecCuando la terminal inició operaciones en 2016, su objetivo era abastecer a las termoeléctricas Termoflores, Tebsa y Termocandelaria, responsables de cubrir cerca del 75 por ciento de la demanda eléctrica en la región Caribe.Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en los últimos años. Desde diciembre de 2024, cuando el país perdió su autosuficiencia para abastecer a hogares, comercios e industrias con producción local, la regasificadora pasó de ser un respaldo ocasional a un actor protagónico del consumo diario.Hoy en día, esta infraestructura cubre más del 30 por ciento de la demanda nacional de gas y sostiene la generación eléctrica de La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico y Bolívar.Ante la magnitud de la parada, el Centro Nacional de Despacho de XM advirtió hace unos días que “sería necesario recomendar un racionamiento programado con cobertura regional”. LEA TAMBIÉN Foto:iStockLa alerta se fundamenta en que, frente a la demanda máxima esperada y la disponibilidad de generación reportada de 1.188 megavatios, no es posible cubrir contingencias ni asegurar las unidades necesarias para abastecer al Caribe.Este escenario de riesgo fue admitido por el propio gobierno del presidente Gustavo Petro. En declaraciones recientes, el Ejecutivo reconoció que “la indisponibilidad de la terminal configura un riesgo de desabastecimiento de gas natural y una posible afectación en la prestación continua del servicio público de energía eléctrica”.Pese a la gravedad del diagnóstico, Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), confirmó que Termoflores, Tebsa y Termocandelaria lograron concretar acuerdos comerciales para conseguir los 140 millones de pies cúbicos diarios (mpcd) que necesitan para operar. LEA TAMBIÉN Foto:iStockEste volumen se garantizó mediante varias fuentes. Ecopetrol liberó al mercado cerca de 80 mpcd y se almacenarán cerca de 40 mpcd en el gasoducto de Promigás para ser consumidos gradualmente durante los días de mantenimiento de la regasificadora.A esto se sumó el aporte de campos menores y distribuidores que atienden clientes industriales y comerciales. Como parte de esta reasignación, Vanti confirmó a EL TIEMPO que podría haber una “afectación parcial” en el suministro de gas para la industria.Según la disponibilidad, se analiza qué industrias pueden suspender actividades por algunas horas, evitando así un impacto generalizado en Bogotá, Cundinamarca, Boyacá y Santander.Con este esquema completo, el presidente de Andeg aseguró que las tres térmicas que dependen de la regasificadora de Cartagena tienen el gas garantizado para evitar que la región Caribe sufra un apagón. LEA TAMBIÉN Foto:iStockA la par, el Ministerio del Trabajo solicitó a empresas y entidades públicas, especialmente de La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico y Bolívar, priorizar el trabajo en casa entre jueves y lunes para reducir el consumo de energía eléctrica.A pesar de que el plan reduce el margen de fallo, las autoridades mantienen la cautela. La principal amenaza radica en la ocurrencia de contingencias técnicas que obliguen a prolongar los trabajos.El antecedente más cercano se registró el año pasado, cuando fallas en el sistema eléctrico extendieron la parada por dos días adicionales, un escenario que podría poner al límite la resistencia del sistema energético colombiano." Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








