Orange cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto atribuido de 3.206 millones de euros, frente a las pérdidas de 398 millones contabilizadas en la primera mitad del pasado ejercicio, según ha informado la operadora francesa, que ha revisado al alza su pronóstico anual para reflejar la buena evolución de África y Oriente Próximo, así como la consolidación de MasOrange.

La cifra de negocio de Orange en los seis primeros meses del ejercicio alcanzó los 20.948 millones, un 5,5% más que un año antes, aunque en datos comparables, que excluyen el impacto del tipo de cambio y las variaciones de perímetro de la empresa, el avance interanual fue del 3,5%.

De su lado, el resultado bruto de explotación después de arrendamientos (EbitdaaL) se elevó un 8% respecto del primer semestre de 2025, hasta los 6.128 millones de euros.

Al desglosarse la facturación semestral, un total de 8.672 millones de euros procedieron de Francia, un 1,2% más; mientras que los ingresos generados en África y Oriente Próximo subieron un 10,5%, hasta los 4.576 millones de euros; un 3,2% en la región Europa 6, que incluye Polonia, Bélgica, Luxemburgo, Eslovaquia, Rumanía y Moldavia, con 3.606 millones.

De su lado, Orange Business aportó 3.503 millones de euros, un 5,1% menos, mientras que las operadoras internacionales y los servicios compartidos brindaron 589 millones de euros, un 1,1% menos, y Totem facturó 359 millones de euros, un 1,1% menos.