Hay actrices que eligen un vestido para una alfombra roja y hay otras, como Zendaya, que construyen un personaje de pies a cabeza. La gira promocional de Spider-Man: Brand New Day está siendo una nueva demostración de por qué la intérprete se ha convertido en uno de los grandes referentes de estilo de Hollywood. Si en cada estreno ha sorprendido con guiños al universo del superhéroe, en la premiere celebrada en Los Ángeles volvió a captar todas las miradas con un estilismo donde, más allá del espectacular vestido de Alta Costura, hubo un detalle que acaparó toda la atención: su peinado.La Zendaya más arácnidaLa actriz apareció con el cabello completamente pulido, trabajado con un acabado brillante y una estructura casi escultórica que emulaba las patas de una araña. El peinado, lejos de buscar un efecto desenfadado, apostaba por una imagen depurada en la que varios mechones se moldeaban sobre la frente, creando un efecto gráfico que enmarcaba el rostro y aportaba un aire futurista. Una propuesta que reforzaba el carácter dramático del conjunto y que encajaba a la perfección con el universo de Spider-Man.Aunque en México ya había sorprendido recuperando un recogido de inspiración sesentera con microflequillo, un claro guiño a Audrey Hepburn, en Los Ángeles esa idea evolucionó hacia una versión mucho más vanguardista. Los denominados baby bangs, ese flequillo extremadamente corto que deja al descubierto buena parte de la frente, siguen presentes, pero ahora aparecen integrados en un peinado de acabado sleek que recuerda a las editoriales de alta costura y a la estética de los años veinte reinterpretada desde una perspectiva contemporánea.Un look en concordanciaComo suele ocurrir con los looks de Zendaya, nada estaba elegido al azar. El peinado dialogaba con el impresionante vestido negro de Ashi Studio, una creación de Alta Costura de líneas arquitectónicas y gran volumen que evocaba la silueta de una araña a través de su escote y de sus formas escultóricas. La actriz completó el estilismo con zapatos decorados con pequeños motivos arácnidos y joyas en blanco y negro, reforzando una vez más esa filosofía del method dressing que comparte con su estilista, Law Roach: utilizar la moda para contar la historia de la película incluso antes de que empiece la proyección.En cuanto al look beauty, el maquillaje siguió la misma línea sofisticada. Un intenso smokey eye, piel luminosa y labios en tonos neutros permitían que el protagonismo recayera en la arquitectura del peinado y en la fuerza del vestido. El resultado fue un equilibrio perfecto entre glamour clásico y estética contemporánea, una combinación que pocas celebridades manejan con tanta naturalidad como Zendaya.