Los incendios forestales registrados en Madrid y Ávila han dejado una profunda huella en el paisaje próximo al pantano de San Juan. Las imágenes tomadas antes y después del paso de las llamas permiten apreciar con claridad la magnitud de una emergencia que ha transformado por completo parte del entorno natural. Antes del incendio, la zona estaba dominada por amplias extensiones de vegetación, masas de árboles y terrenos cubiertos de verde. El pantano de San Juan aparecía rodeado por un paisaje natural que durante los meses de verano recibe a numerosos visitantes atraídos por sus aguas y sus espacios al aire libre. Las fotografías posteriores muestran una estampa muy diferente. El terreno ennegrecido, los árboles quemados y las columnas de humo han sustituido a buena parte de la vegetación que caracterizaba el paisaje. El contraste entre ambas imágenes refleja la rapidez con la que avanzaron las llamas. Embalse y presa de San Juan, a 22 de febrero de 2026 (Europa Press) El incendio que afectó a esta zona mantuvo varios frentes activos en la Comunidad de Madrid. Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue el situado al norte del pantano de San Juan, donde los equipos de emergencia trabajaron para contener el fuego y evitar que continuara propagándose. Más allá de las hectáreas afectadas, las imágenes evidencian las consecuencias ambientales de los incendios forestales. La pérdida de vegetación, el daño a los hábitats y la alteración del suelo muestran un impacto que permanecerá en el paisaje incluso después de que las llamas hayan sido extinguidas. El antes y el después del pantano de San Juan se ha convertido así en una de las imágenes más representativas de los incendios de Madrid y Ávila. El paisaje arrasado recuerda la importancia de la prevención, la vigilancia y la rápida actuación ante un fuego capaz de transformar un entorno natural en cuestión de horas. Los incendios forestales registrados en Madrid y Ávila han dejado una profunda huella en el paisaje próximo al pantano de San Juan. Las imágenes tomadas antes y después del paso de las llamas permiten apreciar con claridad la magnitud de una emergencia que ha transformado por completo parte del entorno natural.