Uso excesivo de la fuerza contra personas detenidas por parte de agentes de policía, malos tratos físicos en las cárceles en áreas sin cobertura de cámaras de videovigilancia que llegaron a “un nivel de violencia alarmante”, prisiones donde hay escasez de personal sanitario y la asistencia en salud mental presenta graves deficiencias estructurales. Estos son los puntos más destacados que señala el informe de visita del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura (CPT) a centros de detención en España, que fue realizado entre los años 2025 y 2026. En esta ocasión se visitaron comisarias y prisiones en Andalucía y Madrid, además de un centro de menores en Badajoz.

El informe recopila situaciones graves de fuerza excesiva y malos tratos físicos en el momento de la detención por parte de la policía o durante el traslado y custodia por parte de los agentes, que “en numerosas ocasiones” fueron corroborados por marcas físicas e informes médicos“.

El CTP pone sobre la mesa casos en los que los detenidos fueron esposados de forma prolongada, se les agredió mediante bofetadas tras la detención, mientras que a otra persona arrestada en los calabozos de la comisaría fue golpeado con puñetazos y patadas por seis agentes de policía, otro recluso fue agredido con porras en la frente y se pateó a un detenido en las costillas y en la cara.