Portugal afronta este martes 28 de julio una nueva jornada marcada por los incendios forestales, con seis fuegos activos que mantienen en alerta a las autoridades lusas en un contexto de calor extremo y riesgo muy elevado de propagación. Uno de los fuegos se localiza en el distrito de Bragança, en el noreste del país y junto a la frontera con España, donde los servicios de emergencia no descartan que las llamas puedan cruzar hacia territorio español.La Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC) confirmó que existe riesgo potencial de propagación transfronteriza, por lo que se ha reforzado la coordinación con los servicios españoles de extinción. En la zona trabajan más de un centenar de bomberos, varias decenas de vehículos terrestres y medios aéreos, entre ellos algunos enviados desde España dentro de los mecanismos de cooperación bilateral.Los otros dos incendios que más preocupan a las autoridades se ubican en la región de Guarda, donde por la tarde del lunes se movilizaron más de 288 bomberos, 87 medios terrestres y 1 aéreo, y en Santarém, con casi 200 bomberos, 55 medios terrestres y cuatro aéreos, ambos en el centro de Portugal.La ANEPC ha explicado que algunos de los incendios más persistentes se desarrollan en áreas montañosas de difícil acceso, lo que limita la intervención de los equipos terrestres y obliga a depender en mayor medida de los medios aéreos. Esta orografía complica las tareas de contención y ralentiza la estabilización de los frentes activos.Por el momento, las autoridades portuguesas no han informado de localidades directamente amenazadas por las llamas ni de evacuaciones masivas relacionadas con estos incendios. Sin embargo, Protección Civil mantiene activados dispositivos preventivos y un seguimiento continuo de la evolución de los focos, especialmente en las zonas rurales y forestales del norte y centro del país.El Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) mantiene este martes a gran parte de Portugal continental bajo riesgo máximo o muy elevado de incendio forestal. La combinación de temperaturas extremas, vegetación seca tras semanas de calor y ausencia de precipitaciones significativas ha incrementado notablemente la peligrosidad en amplias zonas del territorio.La situación portuguesa se produce en paralelo a la grave ola de incendios que afecta al sur de Europa. España continúa combatiendo varios grandes fuegos forestales en Ávila, Madrid, Toledo o Castellón, mientras que Francia mantiene un importante despliegue en el suroeste del país, donde el regreso de las altas temperaturas está poniendo a prueba los trabajos de extinción en el megaincendio a las puertas de Burdeos. En este sentido, Portugal ha participado en los últimos días en el envío de medios y efectivos a España y Francia en el marco del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea.