EditorialEn ‘la isla del encanto’, la música, la historia y la cultura boricua se fusionan con el streetwear.Los diseños de Herman Nadal también rinden homenaje a las tradiciones artesanales de la isla. Foto: cortesía28.07.2026 00:01 Actualizado: 28.07.2026 00:01

Después de un recorrido histórico por las coloridas calles del Viejo San Juan y visitar otros lugares de la Isla del Encanto como Loíza, un pintoresco pueblo conocido como la capital de la herencia africana de Puerto Rico, comenzó nuestra inmersión en la moda puertorriqueña en Bayamón, el segundo municipio más poblado de la isla en donde se ubica el taller del joven diseñador Herman Nadal.El espacio se adorna de sus creaciones ready-to-wear o hechas a la medida: camisas con volantes inspirados en la danza de la bomba, chaquetas confeccionadas con un textil que simulan el saco de café y obras de arte elaboradas por él, inspiradas en sus vivencias junto a su bisabuela en el campo.“Somos una marca inspirada, diseñada y creada en Puerto Rico. Trabajamos elementos de la cultura y lo comunicamos en la ropa. Lo que más me gusta resaltar es el pasado y traer esa nostalgia de una forma contemporánea. Siempre con detalles que resaltan nuestra cultura, como la puntilla, el uso de estampados antiguos, siluetas veraniegas o cosas más literales como el dominó o las máscaras con influencia africana”, dice Nadal.A pocos metros, aparece otra visión: la moda urbana en la concept store El Nido la cuál reúne a más de 30 marcas locales y fue creada Emilio Meléndez y Vanessa Cardez, también fundadores de la marca Pícalo. “Para nosotros el streetwear es, literalmente, la vestimenta de la calle y lo que tú vives a diario, incluyendo la añoranza de lo que fue. También es la expresión de lo que está pasando en este momento. Muchas cosas que nos impactan a nivel sociopolítico o cultural. Cuando uno diseña streetwear algo que nos gusta mucho es crear una conversación. Jugamos con lo que son las frases”.Por supuesto, nuestra conversación también giró en torno a la música (alma de la isla), los artistas del género urbano y su influencia en este tipo de moda. “Otros elementos de la cultura puertorriqueña que se fusionan con el streetwear son la comida y la bebida. Y desde hace año y medio la pava y el machete, eso por el trend que hay gracias a Benito (Bad Bunny). Por ejemplo, la palabra jíbaro, que es campesino boricua. Es una añoranza al tiempo atrás y en algún momento incluso fue un insulto”.Diseña vestidos a medida y ready-to-wear, donde sus raíces se reflejan en cada creación. Foto:cortesíaEn Santurce, barrio de San Juan, el recorrido tomó un nuevo rumbo con la visita al showroom de Jean Cintrón, donde otro enfoque comenzó a revelarse. El diseñador hace vestidos a la medida para ocasiones especiales y cuenta con su línea de ready-to-wear. Sus raíces también dialogan con sus creaciones. “Definitivamente lo que es la naturaleza y de dónde soy, Cayey. Desde la selección de materiales, la paleta de colores y las flores, que siempre van a estar presentes”, comenta.El cierre de la inmersión tuvo lugar en Ural Studios, en el sector de Río Piedras, para conocer la propuesta de joyería de la diseñadora Melisa Ramirez. Su concepto se inspira en las tradicionales rejas criollas que adornan balcones y puertas en Puerto Rico y América Latina y las reinterpreta estos elementos arquitectónicos como símbolos de comunidad, historia y patrimonio. Una de sus piezas, por ejemplo, captura los patrones geométricos que se convirtieron en icónicos en las décadas de 1970 y 1980.Los contrastes vividos durante estos recorridos evidenciaron que la moda en Puerto Rico reúne múltiples voces, estéticas y procesos creativos. Aun así, todas convergen en un mismo camino: preservar su identidad y mostrar al mundo la riqueza cultural que define a la isla.Collar de Ural Studio, inspirado en las puertas de hierro forjado del centro urbano de Bayamón. Foto:cortesía Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.