EditorialEl auge de una estética hecha en Colombia que reivindica la identidad, el diseño local y el orgullo por lo nuestro.Marcas como Agua Bendita y Bohío Playa reimaginaron la camiseta de la Selección Colombia desde su propio lenguaje visual. Foto: Foto: Camilo Agudelo y Santiago Alzate28.07.2026 00:01 Actualizado: 28.07.2026 00:01
Durante muchas décadas, la identidad visual popular colombiana fue percibida como algo de “mal gusto” y ajeno al ideal aspiracional de la moda. El referente estaba puesto en el norte global: las tendencias internacionales, las semanas de la moda y las propuestas extranjeras marcaban el camino que debía seguirse. Gracias a la expansión de nuevos universos creativos y el relevo generacional, dejó de existir la necesidad de esconder lo local. Por el contrario, comenzó un proceso de apropiación en el que la identidad colombiana se convirtió en un símbolo de pertenencia. Se empezó a reconocer aquello que siempre había hecho parte de nuestra vida cotidiana: las imágenes del Sagrado Corazón, los letreros de los buses, las plazas de mercado donde las frutas y las verduras conformaban pasillos de color. Todos esos elementos empezaron a entenderse como parte de nuestra identidad visual y cultural. Fue entonces cuando tomó fuerza la idea de que allí había una historia propia por contar y un lenguaje capaz de representar quiénes somos.“Lo colombiano dejó de estar asociado exclusivamente a lo artesanal o a lo folclórico para incorporar también símbolos de nuestra cultura popular: el fútbol, la música, las fiestas, los lenguajes urbanos e incluso las distintas formas de hablar que existen en un país tan diverso como el nuestro. Todos esos elementos hacen parte de quiénes somos y se han convertido en una fuente legítima de inspiración creativa”, explica la stylist Juliana Trujillo.En ese universo apareció un elemento que terminó encarnando ese sentimiento de pertenencia: la camiseta de la Selección Colombia. Más allá de su dimensión deportiva, se convirtió en uno de los pocos símbolos capaces de reunir al país, de convocar a las familias, a los amigos y a las comunidades alrededor de una misma emoción. Ese significado hizo que, especialmente durante este año y con el contexto del Mundial, las marcas encontraron en ella una oportunidad para explorar una nueva narrativa. La camiseta comenzó a dialogar con las tipografías, los símbolos y las imágenes de la vida cotidiana. El resultado fue una reinterpretación en la que dejó de ser únicamente una prenda deportiva para convertirse también en una expresión de identidad colectiva e individual.“La camiseta es uno de esos pocos lugares donde nos encontramos todos. La identidad colombiana es profundamente plural y no se define por una sola imagen, sino por la capacidad de reunir muchas realidades, culturas y formas de ser bajo un mismo símbolo. Su valor está precisamente en esa capacidad de conectar a personas muy distintas a través de una emoción compartida”, afirma Juliana Trujillo.En ese proceso, las marcas también comprendieron que ya no tenía sentido construir su identidad a partir de referencias internacionales o de replicar conceptos provenientes de otros contextos. Empezaron a reconocer que en Colombia existía un universo propio de inspiración, compuesto por elementos visuales, culturales y geográficos con una riqueza suficiente para desarrollar propuestas originales.Resta por ver si lo criollo está viviendo su revancha y si este momento representa algo más que una tendencia pasajera. El reto estará en determinar si esa exploración podrá profundizarse, seguir evolucionando y dar origen a propuestas que continúen reflejando nuestra idiosincrasia y nuestra diversidad cultural.También queda abierta la incógnita de si ese lenguaje será capaz de competir y dialogar con la moda internacional sin perder su esencia, trascendiendo el valor coyuntural de una prenda. A partir de esta lectura, el desafío será que lo criollo continúe fortaleciendo la industria y consolide un lugar permanente dentro del lenguaje de la moda colombiana.Más allá del deporte, la Selección Colombia une familias y amigos alrededor de una misma emoción. Foto:cortesía Bohío Playa Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









